Fidel Pérez
Veracruz.- A 18 días de que el morenista Cuitláhuac García entregue el gobierno de Veracruz, Claudia Sheinbaum anunció el inicio del programa “Bachetón” que atenderá 2 mil 545 km de caminos federales, pero llega tras un año de reclamos y protestas de transportistas que acusan que las carreteras de Veracruz “son un desastre” y que “fueron abandonadas por López Obrador”.
Según García Jiménez, el programa alcanzará ocho circuitos de la red federal de carreteras libres de peaje desde este mes y hasta marzo de 2025; ya con Rocío Nahle como gobernadora, bajo la coordinación de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) del gobierno de Claudia Sheinbaum.
García, en conferencia de prensa ofrecida hoy desde Palacio de Gobierno, detalló que esta semana iniciarán los trabajos en cinco tramos: los que conectan a Álamo con Alazán, Tempoal, Chicontepec y Ozuluama; Poza Rica con Nautla y Martínez de la Torre; Veracruz hacia Boca del Río, Cardel, La Tinaja, Córdoba y Acultzingo; además de Ciudad Alemán hacia Cosamaloapan y La Tinaja.
Aunque también adelantó que se tienen previstos para finales de diciembre dos secciones de la carretera 127: Ozuluama–Tampico (vía libre) y Tempoal–Entronque a Ciudad Valles (Tampico), así como el circuito Acayucan–Catemaco–Coatzacoalcos–Minatitlán, hasta los límites con Tabasco.
Pero también anunció la reposición de carpeta asfáltica y señalización horizontal en 31.98 kilómetros correspondientes a la autopista Xalapa–Veracruz en el tramo La Bocana–Tamarindo, cuerpos A y B, además de Nautla–Cardel en la Costera del Golfo, mientras se trabaja para completar la autopista Cardel–Poza Rica.
Las carreteras de Veracruz, un desastre: transportistas
Hartos por la inseguridad y lo desastroso de las carreteras, el 31 de enero de 2024, integrantes de la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas A.C. (Amotac) bloquearon los accesos a la ciudad de Veracruz y exigieron mayores garantías de seguridad a las autoridades estatales y federales.
Tras la indiferencia, dos meses después; el 18 marzo, el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), delegación Veracruz-Puerto, Jorge Rafael Alardín Córdova, acusó que la red carretera del estado estaba en evidente abandono y a que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) canceló los trabajos de mantenimiento por instrucciones de la SHyCP.
“Es lamentable que en pleno año electoral se disponga de un recurso etiquetado para el mantenimiento de las carreteras sin justificación. A estas alturas, las empresas ya habían presentado propuestas y habían invertido en hacerlas y ahora con un simple comunicado se les dice que su trabajo no vale y se eliminan esos recursos y horas de trabajo”, señaló en conferencia de prensa, aquel día.
Ese mismo día de marzo, Aldo Romero, representante de la Amotac, señaló que no existe una carretera en el país que no tenga baches y reclamó que en esa misma situación están las del sur del país, con la construcción del Tren Maya: “están completamente destruidas”.
En tanto, Santa Sandoval, presidenta del Consejo Coordinador Empresarial Orizaba-Córdoba, acusó que durante el sexenio que encabezó el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador “hubo un abandono total a la red carretera del país”.
Ejemplificó que la autopista México-Veracruz conecta al sureste mexicano y señaló que “Si podemos entender la necesidad que tiene el sureste mexicano de trasladar mercancías todos los días podemos entender también qué mantenimiento necesita”.
Para Miguelina López, delegada de la Canacar en Veracruz, todas las carreteras se encuentran en pésimas condiciones, no obstante, el programa anunciado pertenece al gobierno federal pero no contempla la rehabilitación de las carreteras de cuota que, por cierto, “los costos son muy elevados”.
El jueves 7 de noviembre pasado, el empresario Ángel Hernández Cázares, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra-Córdoba), recriminó que el mal estado de las carreteras que comunican a la zona centro de la entidad.
Dijo molesto que el problema impacta a empresas y transportistas, quienes tienen pérdidas incalculables por los retrasos que ocasionan las obras y derrumbes en la autopista a Orizaba-Puebla.



