Nahle insiste, las playas de Veracruz están limpias; colectiva evidencia que el derrame de crudo es una emergencia ambiental

Fidel Pérez

Veracruz.- La Red Corredor Arrecifal del Golfo de México advirtió que el derrame de hidrocarburo en el Golfo de México escaló a una emergencia ambiental de gran magnitud y que ya afecta a 630 kilómetros del litoral, pero Rocío Nahle sostuvo que las playas de Veracruz «están limpias».

La organización ambiental acusó que el daño alcanzó 51 zonas con presencia de chapopote, de los cuales 9 están en Tabasco y 42 en Veracruz, donde la contaminación llegó a Tamiahua, Tuxpan y Cazones.

Hasta este momento, el daño causado a los ecosistemas por el derrame de hidrocarburo registra afectaciones en al menos 7 tortugas marinas, 2 delfines, 2 manatíes y varios pelícanos muertos.

Por su parte, comunidades señalaron que el derrame impactó la totalidad del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México, desde la laguna de Tamiahua, en Veracruz, hasta Paraíso, en Tabasco.

A pesar de que el 16 de marzo Nahle García garantizó que las playas de Veracruz están limpias, a unos días de las vacaciones de Semana Santa, las organizaciones acusaron que la contaminación continúa en playas, flora y fauna.

La Red evidenció que hay 26 sitios sin ninguna atención mientras otras áreas son limpiadas por los habitantes de las comunidades o de forma parcial con apoyo de autoridades.

El reporte del grupo ambientalista, consigna que entre las principales afectaciones están algunas áreas costeras, manglares y fauna marina.

El impacto ambiental por el derrame tiene bajo rieesgo a la Laguna del Ostión y 125 arrecifes coralinos, y rocosos, que forman parte del corredor arrecifal.

El reporte de la Red confirmó el arribo de chapopote a las zonas de Tamiahua, Tuxpan y Cazones, lo que significa un daño ambiental en casi todo el Corredor Arrecifal del Suroeste.

El daño ambiental, que tiene en jaque a los ecosistemas veracruzanos, advierten los ambientalistas, también pone en riesgo la salud humana debido a la exposición del hidrocarburo, dado sus efectos tóxicos.

La afectación alcanzó a las comunidades pesqueras, indígenas y afrodescendientes, que desde hace semanas enfrentan pérdidas económicas por la suspensión de la pesca y disminución de servicios turísticos.

Ante ello, los ambientalistas y comunidades exigieron a las autoridades la limpieza inmediata y efectiva en toda la zona afectada, no sólo en playas turísticas, sino también en áreas alejadas de poblados, lagunas, manglares y zonas de anidación de tortugas.

También pidieron «indemnización para las comunidades afectadas, transparencia sobre el origen del derrame, sanción a los responsables y la aplicación inmediata de planes de contingencia».

Recriminaron que hasta este momento, las autoridades no han aclarado el origen del derrame y consideraron que si la responsabilidad recae en una empresa privada, las instancias federales están obligadas a supervisar, contener, reparar y mitigar los daños ambientales y sociales provocados por la emergencia.