«FUEGO AMIGO», LA RED DE CONTENCIÓN… EL BLINDAJE INSTITUCIONAL DE NAHLE》
«BIENESTAR: ARIADNA MONTIEL Y EL TRASLADO DEL PADRÓN A LA MAQUINARIA PARTIDISTA»
La política veracruzana, históricamente caracterizada por su culto de lealtades inquebrantables y simbolismos profundos, atraviesa un episodio de estridencia que pone a prueba la cohesión del actual grupo en el poder. Las recientes declaraciones del académico Atanasio García Durán, cuya relevancia no emana solo de su trayectoria docente sino de su peso específico como padre de Cuitláhuac García, ex Gobernador de Veracruz, han generado sssssß y descontento en los pasillos de Palacio de Gobierno.
El «Cierre de Filas»: ¿Institucionalidad o Disciplina Forzada?
La crítica de García Durán, hacia el desempeño de la actual gobernadora Rocío Nahle García, calificando su elección como un «error» y señalando una presunta falta de resultados, rompió el protocolo no escrito de la «familia revolucionaria» de la Cuarta Transformación. La respuesta no fue el debate, sino el blindaje.
El despliegue masivo de Alcaldes, Secretarios y Legisladores en redes sociales, replicando una narrativa de unidad casi quirúrgica para tratar de «cerrar filas» en unión con Nahle, lo cual no se percibe como un acto de solidaridad espontánea, sino como un ejercicio de disciplina vertical, que busca neutralizar cualquier percepción de vacío de poder. En la política veracruzana, cuando el «blindaje» es simultáneo, suele ser por instrucción, no por inspiración.
Sin embargo, los datos oficiales contrastan con la narrativa de «estancamiento» sugerida por el académico. De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), Veracruz cerró el primer trimestre de 2026 con variaciones marginales en delitos de alto impacto por mencionar un rubro, lo que obliga a preguntar si la crítica de García Durán es técnica o puramente política, un ajuste de cuentas entre la herencia del «Cuitlahuacismo» y la nueva era de Nahle.
La intervención de Javier Duarte y la Sombra de los Yunes..
El intercambio de metralla mediática no terminó ahí. Desde el reclusorio norte, Javier Duarte; siempre atento al río revuelto, aprovechó para señalar al grupo del exgobernador García, acusándolos de contubernio con el «clan Yunes». Veracruz resiste a una guerra de exgobernadores mientras la administración actual intenta sacudirse el estigma del estancamiento.
Justo esta «guerra de exgobernadores» solo sirve para distraernos de la agenda sustantiva: la gobernanza de un estado que, según el INEGI, aún enfrenta retos monumentales en su Producto Interno Bruto (PIB) estatal y en la reducción de la brecha de desigualdad.
Nos queda claro que Veracruz no dependede de lo que diga un académico, sino de qué tan rápido la administración de Nahle logre imponer su propia «línea» sobre los ecos del pasado.
《El Relevo en Bienestar: La Ingeniería de la Continuidad》
Mientras en Veracruz se debaten las formas, en el centro del país se consolida el fondo. El relevo de Ariadna Montiel por Leticia Ramírez en la Secretaría del Bienestar no es un cambio de nombres, es un relevo de guardias en la aduana más importante del presupuesto federal.
El Peso del «Santo Grial» Electoral
Ariadna Montiel deja la Secretaría con una gestión presupuestaria histórica. Para el ejercicio fiscal vigente, la Secretaría del Bienestar maneja un techo financiero que supera el billón de pesos, destinado a programas que cubren a más de 25 millones de beneficiarios.
La posible transición de Montiel a la dirigencia de Morena, como se especula, puede ser un movimiento de ajedrez técnico. «El Padrón como Activo», Montiel no solo conoce las cifras, conoce la geografía de la necesidad. De concretarse la dirigencia nacional, el partido buscaría convertir la eficiencia operativa del programa social en eficacia electoral.
Por otro lado, la llegada de Ramírez, cuya carrera se ha forjado en la atención ciudadana y la lealtad absoluta al proyecto, garantiza que la «caja grande» no tenga filtraciones políticas externas. Su gestión en la SEP fue meramente administrativa; en Bienestar, su labor será de vigilancia y flujo constante. En la capital, el oficialismo demuestra que muchas veces la verdadera política no se hace con discursos, sino con el control de los censos y el flujo de los recursos.
Mientras los actores estatales se desgarran con el arte del lenguaje defendiendo sus «convicciones», la maquinaria nacional se asegura de que el «Libro Sagrado» de los programas sociales permanezca bajo llave, listo para la siguiente batalla en las urnas.
En fin, con el permiso de su excelencia… esto no es una columna sería».



