* LOS MINISTROS DE “ELECCIÓN” PROMUEVEN EL GENOCIDIO DE LOS SERES HUMANOS MÁS INDEFENSOS
Hace unos meses supimos que un ministro de elección, amigo íntimo y subordinado de la hoy Fiscal General de la República, Ernestina Godoy, redactó un proyecto de sentencia para legalizar totalmente el aborto. Ernestina Godoy, cuando fue Consejera Jurídica de la Presidente Claudia Sheinbaum, promovió una acción de inconstitucionalidad en contra de la reforma del Código Penal de Aguascalientes que limita el aborto hasta la semana 6 de gestación. El ministro de elección propone borrar el tipo penal del aborto del catálogo de delitos para que éste sólo sea regulado por las autoridades sanitarias. Lo que todos los mexicanos deberíamos saber es que este ministro está impedido para resolver este asunto, debido a su profunda amistad con la parte actora. Es conveniente recordar el artículo 146 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, que en su fracción II, establece que los ministros de la Suprema Corte de Justicia están impedidos para conocer de los asuntos, cuando tienen amistad íntima manifiesta con alguna de las personas interesadas…
Estos ministros no son juristas. Son lacayos ideologizados que pretenden imponer su limitada visión de los derechos humanos. Las implicaciones de borrar el tipo penal del aborto son catastróficas. No sólo es permitir el asesinato del nasciturus a lo largo de toda la gestación. Es poner en riesgo la vida de las mujeres pobres, que ante un embarazo inesperado, creerán que por ser legal es un procedimiento inocuo. No tenemos el sistema de salud de Dinamarca, no hay medicamentos y está comprobado científicamente comprobado que el aborto en etapas avanzadas, sí es más riesgoso para las mujeres.
También es una sentencia con implicaciones regresivas a los derechos humanos de las mujeres. Si se borra el aborto como delito… ¿Cómo se penalizaría a quienes agredan mujeres embarazadas y les provoquen la muerte de sus hijos? Muchos contestarán que como lesiones. Luego entonces, para los ministros de la Corte, asesinar a un hijo dentro del vientre equivale a una lesión. Un hijo es más que un moretón o un corte.
El ministro utiliza como pretexto el principio de la “mínimia intervención del estado” para invalidar el tipo penal del aborto. Que sólo sea un tema de salud regulado por autoridades, quienes a discreción podrían limitarlo a las 12 semanas o bien dejarlo sin límite, como en Nueva York o California.
Para estos burócratas indolentes, la vida de los niños por nacer les es indiferente. Se castiga con severidad comer huevo de tortuga, pero elevan a nivel de derecho el asesinato de seres humanos en su etapa intrauterina.
Pobre de nuestro país, que con un poder judicial secuestrado está transitando hacia un sistema más centralista, que impone desde la Federación una visión deshumanizada de la vida y de las libertades. Para este gobierno, es falso que la desaparición de personas sea un delito de lesa humanidad. Para estos funconarios, la vida de los hijos por nacer carece de todo valor. PARA ESTE GOBIERNO, la VIDA NO VALE NADA.



