Al Pie de la letra/Raymundo Jiménez García

* SHEINBAUM, ¿MEJOR ‘INFORMADA’ QUE TRUMP?

Luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijera que Claudia Sheinbaum está “muy asustada”, culpando al gobierno mexicano de “haber perdido el control del país”, asegurando que “los cárteles controlan a México”, la mandataria morenista respondió que su homólogo estadounidense “no está bien informado, se lo he dicho a él personalmente, no es algo que lo diga por primera vez”.

“El Estado mexicano existe, ya lo dije aquí el otro día cuando vino el Secretario de Seguridad de Estados Unidos, que estuvo aquí y que se refirió a los grupos delictivos. Yo le dije: hay Estado mexicano y hay cabezas de instituciones del Estado además de la Presidenta”, afirmó Sheinbaum en su conferencia de ayer, en la que defendió vehementemente a su gabinete de seguridad.

“Aquí tiene usted por ejemplo a Omar García Harfuch, que estuvo a punto de perder la vida por un grupo delincuencial y que después de ese ataque decidió seguir entregando su vida al servicio público y al pueblo de México”.

“Aquí tiene usted al General Secretario Trevilla que recientemente en un operativo para la detención de uno de los líderes más buscados de un grupo de la delincuencia organizada lamentablemente y tristemente perdieron la vida más de 30 hombres y mujeres, con esa dificultad y todos los días está dedicado a la protección de México y es cabeza de una de las grandes instituciones del Estado mexicano”.

“Y aquí tiene usted al Almirante Secretario que todos los días protege los mares, las costas y que está personalmente atendiendo la seguridad y aquí están los resultados, porque hay resultados, disminución de 46% de homicidio doloso, se lo enseñé en una hoja, le dije ‘mire, disminución de 70% de entrada de fentanilo a Estados Unidos por tierra, un memorándum de entendimiento con las instituciones de Estados Unidos para trabajar coordinadamente’”.

Pero García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, en la conferencia de prensa realizada el 5 de mayo pasado en la sede de la novena Zona Militar en Culiacán, negó que el gobierno federal haya tenido o tenga “indicios” de supuestos vínculos entre el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el crimen organizado, como acusa Estados Unidos, asegurando que siempre hubo coordinación en materia de seguridad en el estado, sin obstrucciones. Sin embargo, la mayoría de los sinaloenses tienen otra opinión del mandatario estatal con licencia. Además de que, en Washington, ya deben tener las versiones de Los Chapitos y de Ismael “El Mayo” Zambada, líderes de las dos facciones del Cártel de Sinaloa que se entregaron desde julio de 2024 a las autoridades estadounidenses y a los que en los comicios de 2021 se les atribuyó haber secuestrado a toda la estructura electoral del PRI en los comicios en los que resultó electo Rocha Moya.

En cuanto al secretario de Marina, Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, está bajo sospecha, por la red delictiva de introducción ilícita de millones de litros de combustible procedente de Estados Unidos a través de las aduanas de Tampico y Altamira, de Tamaulipas, en la que han sido implicados dos altos mandos marinos, sobrinos políticos de su antecesor, el ex secretario Rafael Ojeda Durán, uno de los cuales, el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, actualmente preso en el Centro Federal de Readaptación Social número 1, Altiplano, en el Estado de México, ha enviado siete cartas a Sheinbaum, reclamándole en la última, fechada el pasado 1 de junio, en el mero Día de la Marina Nacional, que “se me señala como culpable, cerrando los ojos para no ver quién de entre sus compañeros de partido están los verdaderos culpables y responsables”.

En dicha misiva, con copia al secretario de Marina, el vicealmirante encarcelado afirma que “me encuentro vinculado a proceso porque se me inculpó con un video anónimo de YouTube, esa es la prueba con la que se me inició el proceso legal y se me sigue negando el acceso pleno a mi propia defensa, se oculta información esencial mientras se construye una narrativa pública, donde tanto yo como mi hermano (contralmirante Fernando Farías Laguna, detenido en Argentina y que está solicitando ser extraditado a Estados Unidos por temor a que lo asesinen en México) seamos los únicos culpables de un entramado en el cual hubo personas que sí se beneficiaron, pero a mí se me señala convenientemente como culpable de manera anticipada, sin respetar la presunción de inocencia como trato procesal”.

Y en cuanto al General Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional –quien era director de Comunicación de la Sedena cuando en marzo de 2010 el Ejército mató a dos estudiantes en el campus central del Instituto Tecnológico de Monterrey y fue difundido un boletín en el que acusaba falsamente a las víctimas de ser miembros del crimen organizado y de haberse enfrentado a los militares–, acaba de ser exhibido también por la ex dirigente estatal del PRI en Sinaloa y actual diputada local Paola Gárate Valenzuela, quien contrario a lo que el desinformado jefe castrense afirmaba, sí presentó formalmente una denuncia penal ante la Fiscalía sinaloense por la corona fúnebre que como amenaza dejaron afuera de su domicilio particular en Culiacán.

¿Quién estará mejor informado: Donald Trump o la Presidenta Sheinbaum?

IPE: DE CRISIS RECURRENTES
A VIABILIDAD FINANCIERA

Durante años, el Instituto de Pensiones del Estado enfrentó frecuentemente cuestionamientos relacionados con su estabilidad financiera, tufos de corrupción y su siempre latente incapacidad para responder a las obligaciones futuras. No obstante, a partir de diciembre de 2018, con la llegada de Daniela Griego Ceballos y su equipo de trabajo, el IPE comenzó una etapa de reordenamiento institucional orientada a recuperar la solidez financiera y operativa del organismo, proceso que ha encontrado continuidad y consolidación bajo la dirección de Luis Octavio Hernández Lara, quien ha profundizado las acciones encaminadas a fortalecer el Instituto.

Uno de los indicadores más relevantes para medir la salud de cualquier sistema pensionario es el comportamiento de su Reserva Técnica, es decir, el fondo que permite respaldar el cumplimiento de las obligaciones futuras. En diciembre de 2018, dicha reserva ascendía a poco más de 1,222 millones de pesos. Para marzo de 2026 alcanzó 3,282 millones de pesos, lo que representa un crecimiento acumulado superior al 168% en poco más de siete años. Este incremento refleja una política de fortalecimiento financiero sostenida y una estrategia de inversión orientada a robustecer el patrimonio institucional.
Sin embargo, las reservas no son el único indicador relevante, el programa de préstamos del IPE también muestra una evolución significativa, pues además de cumplir una función social al brindar liquidez a trabajadores activos y pensionistas, se ha convertido en un mecanismo que contribuye a la generación de recursos para el propio sistema.
Mientras que en 2018 el presupuesto ejercido en este rubro fue de aproximadamente 280 millones de pesos, para 2026 se proyecta alcanzar los 880 millones.
En el mismo periodo se han otorgado más de 78 mil préstamos, beneficiando tanto a personal en activo como a pensionistas.
Otro elemento poco visible, pero fundamental para entender la fortaleza del IPE, es su patrimonio inmobiliario. El Instituto posee una cartera integrada por hoteles, estacionamientos, edificios, locales comerciales y diversos predios, cuyo valor comercial pasó de 4,510 millones de pesos en 2018 a más de 6,189 millones en 2026, resultado de estrategias de mantenimiento, inversión y aprovechamiento patrimonial.
Asimismo, la recuperación de adeudos de entes públicos incorporados al sistema representa uno de los avances más importantes de los últimos años. Mediante convenios de reconocimiento de adeudos y mecanismos de retención de participaciones federales, el monto de la cartera vencida logró reducirse en alrededor de 55 por ciento respecto a los niveles registrados en 2018.
Sin embargo, sería un error pensar que estos resultados significan que el desafío está completamente resuelto. Los sistemas pensionarios enfrentan presiones estructurales derivadas del aumento en la esperanza de vida, los cambios demográficos y el crecimiento constante del número de pensionistas. En otras palabras, mientras más exitoso sea un sistema en garantizar una vida más larga y digna para sus beneficiarios, mayores serán también sus compromisos financieros futuros.
Por ello, el verdadero reto para el sistema de pensiones de Veracruz no consiste únicamente en celebrar los avances alcanzados, sino en consolidarlos mediante una visión de largo plazo. El fortalecimiento financiero, la recuperación patrimonial y la mejora operativa son pasos importantes, pero la sostenibilidad de cualquier sistema solidario exige una revisión permanente de sus mecanismos de financiamiento, administración e inversión. La experiencia reciente del IPE deja una lección relevante: los problemas estructurales no se resuelven de un día para otro, pero tampoco son inevitables. Con disciplina financiera, planeación institucional y una visión orientada al interés público, es posible pasar de la incertidumbre a la estabilidad. El desafío ahora será transformar esa estabilidad en viabilidad para las próximas generaciones de pensionistas veracruzanos.
Hablar de pensiones suele parecer un asunto técnico reservado para especialistas en finanzas públicas, sin embargo, detrás de estas cifras existe una realidad muy cotidiana; miles de trabajadoras y trabajadores al servicio del Gobierno de Veracruz, después de décadas de servicio, dependen de que este sistema funcione para mantener su calidad de vida a partir de su jubilación.