Al Estilo Mathey/Gustavo Cadena Mathey

• José Ramón también vio los desaires a Claudia
• Lo destaca ayer Manuel Rosete en su columna
• Nahle termina el escándalo del nombre, pero…

Buen día, apreciado lector:
No es por presumir, pero no es igual ser periodista que partidista. Ser observador, analista, que fanático. Y digo: hablan de soberanía, ¿no?
Con motivo del cierre del Mundial de Futbol, este reportero señaló:
México dejó un sabor agridulce en este torneo. Triunfos que unieron al país con celebraciones de alegría, pero también un gesto poco diplomático hacia nuestra señora presidenta en la final, que se notó y no gustó.
Ella debió retirarse del estadio con el último silbatazo. Obvio, no agradó a nadie. Y a ver si tras esa final hubo alguna plática con Trompo que valiera la pena para los mexicanos y los morenos.
Hoy lo reitero: si sus colaboradores supieran algo de protocolo, se habría pedido desde el priincipio llamar primero a los capitanes de los equipos, saludarlos y retirarse de inmediato, con toda dignidad.
Lo recuerdo porque ayer leí en la columna Apuntes, del célebre periodista xalapeño Manuel Rosete Chávez:
“REFLEXIÓN. El prestigiado comentarista deportivo José Ramón Fernández reaccionó ante lo que consideró ‘una forma majadera de tratarla’, por el comportamiento de los jugadores de la selección Argentina con la presidenta Claudia Sheinbaum. Durante la premiación, cuando Claudia muy sonriente estiraba la mano, los boludos la retiraban y ni una mirada le dedicaban. A Lionel Messi lo llamó Donald Trump y lo obligó a saludar a la sonriente comunista mexicana, pero fue el único que se detuvo.”, también algunos españolillos, eh.
Y qué dicen que dijo José Ramón Fernández, a quien conocí cuando vino al Estadio Xalapeño a cubrir los Centroamericanos de 1976, cuando yo ya estaba en deportes para Diario de Xalapa. Esto salió en Facebook:
“José Ramón Fernández criticó fuertemente a los jugadores de la Selección Argentina por mostrar desdén hacia la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, durante la ceremonia de premiación. Señaló que la frustración por perder la final no justifica la falta de respeto hacia una jefa de Estado. Representar a una selección nacional exige educación y honrar a tu país. Los albicelestes ‘perdieron la final y las formas’.”
Hasta ahí el escandalito. ¿Ya vio usted?
OTRO ESCÁNDALO QUE SE APAGA, PERO…
A propósito de mandatarias, qué bueno que en su mediodíañera de ayer la gobernadora Rocío Nahle terminó el escándalo por el nombre del salón de Palacio remodelado. No llevará el suyo. “Tendremos una Leona”, explicó: será el de Leona Vicario.
Oiga, pero es por molestar. Con que sus asesores consultaran la red de redes habrían encontrado otras veracruzanas ilustres: Doña Mariana Sayago, Concepción Quirós (así con “s”), incluso nuestra amiga Salma Hayek. En fin, pero veracruzanas…
Hasta pronto, amables lectores. Como siempre, querido lector: mantenga la armonía en su hogar, cuide el agua y las plantas… y regále una sonrisa a la vida, aunque a veces se ponga seria.
cadenag838@gmail.com Premio Nacional de Periodismo 2022