* LAS INCONGRUENCIAS WOKE EN EL CASO LINDSAY CLANCY
El caso de Lindsay Clancy nos ha conmovido y sorprendido a muchísimas personas en todo el mundo. Pensar que una madre sea capaz de asesinar a sus hijos pequeños debido a un trastorno mental es espeluznante. La defensa de Clancy argumentó que una voz masculina le dijo que tenía que terminar con la vida de sus hijos y que después debía suicidarse. Por su parte, la Fiscalía sostuvo que Clancy era consciente de lo que hacía y presentó como parte de su argumento las acciones que realizó para asegurarse de que su marido estuviera fuera de casa y tuviera tiempo para llevar a cabo los asesinatos.
Es necesario pensar en la composición del jurado. En Massachusetts, ciudadanos seleccionados para formar parte de un jurado tienen la responsabilidad de escuchar las pruebas, deliberar sobre los hechos y determinar, conforme a las instrucciones del juez, si la persona acusada es culpable o no. En este caso, 18 personas fueron seleccionadas inicialmente: 12 mujeres y 6 hombres. Posteriormente, seis fueron designadas al azar como jurados suplentes, por lo que 12 participaron en las deliberaciones: nueve mujeres y tres hombres.

En lo particular, me parece incorrecto que el jurado que finalmente deliberó estuviera conformado de esta manera. Si tanto se pregona la igualdad, ¿por qué el jurado no fue constituido de manera más equilibrada?
En las noticias trascendió que, durante las deliberaciones, la mayoría de los jurados se inclinaba por declarar a Clancy no culpable por falta de responsabilidad penal, debido a que la defensa argumentó que se encontraba bajo los efectos de una psicosis posparto al momento de asesinar a sus tres hijos. Finalmente, 11 jurados se inclinaron por la no culpabilidad, mientras que un solo jurado mantuvo su posición de que Clancy debía ser considerada penalmente responsable. Este jurado, Michael Desronvil, es un hombre afroamericano y fue el único integrante del panel que mantuvo esa posición.
Es importante señalar que algunas integrantes del jurado cuestionaron la postura de este hombre debido a que se negó a votar a favor de la no culpabilidad por falta de responsabilidad penal. Incluso el abogado defensor solicitó al juez que ese jurado fuera removido, argumentando que se negaba a seguir las instrucciones relacionadas con la duda razonable. El juez no accedió a la petición y decidió no intervenir en favor de una de las posiciones enfrentadas dentro de las deliberaciones.
¿Se imaginan esto? Ahora resulta que, por no pensar igual que los demás, se promovió la remoción de una persona que simplemente decidió mantener una posición distinta durante las deliberaciones. El juez, finalmente, no accedió a esa petición.
Debido a la falta de unanimidad en el veredicto del jurado, el juez declaró un mistrial, es decir, un juicio nulo sin veredicto.
Los medios de comunicación y distintos grupos sociales suelen pronunciarse en contra de la discriminación. Pero en este caso, aunque el jurado que mantuvo la posición contraria a la “mayoría” era un hombre afroamericano, fue objeto de cuestionamientos públicos y de una solicitud para ser removido del jurado. Todo ello por no actuar y opinar como, desde mi perspectiva, parecía exigir el wokismo radical.
Este hombre finalmente ha decidido hablar. Michael Desronvil, el jurado que mantuvo la posición de que Clancy debía ser considerada penalmente responsable, declaró recientemente que no tenía dudas sobre su responsabilidad y que, durante las deliberaciones, cuando intentaba plantear distintas teorías a partir de las pruebas presentadas, era interrumpido como si el hecho de formular esas posibilidades significara que tenía dudas.
Además, Desronvil afirmó que, desde el primer día de deliberaciones, ocho integrantes del jurado actuaron más como “activistas” que como jurados y que ya se inclinaban por la no culpabilidad de Clancy antes de analizar todas las pruebas. Según su relato, esos ocho jurados intentaban convencer a los demás de adoptar esa posición. Esta versión corresponde al testimonio del propio Desronvil y contrasta con las declaraciones de otros integrantes del jurado, quienes posteriormente sostuvieron que él había expresado dudas durante las deliberaciones.



