* El Congreso de Veracruz reprobado en productividad y eficiencia
* Los diputados locales se encuentran entre los mejor pagados del país
* Cada diputado le cuesta al erario público 16.8 millones de pesos al año
Xalapa, Ver., 16 de octubre de 2026.- Baja Productividad y eficiencia Legislativa en el congreso del estado, de acuerdo con las métricas del Censo Nacional de Poderes Legislativos Estatales del INEGI, donde Veracruz se ubica en la posición número 30 de las 32 entidades federativas del país, en cuanto a la presentación de iniciativas, superando únicamente a Chiapas y Coahuila.
Históricamente, en sus periodos ordinarios recientes se ha reportado un porcentaje de aprobación de apenas el 17% de los proyectos de ley presentados. Debido a este rezago, diputados locales han impulsado reformas constitucionales para obligar a las comisiones parlamentarias a sesionar de manera obligatoria y evitar el «congelamiento» de iniciativas.
En las evaluaciones hechas por colectivos ciudadanos como CIMTRA (Ciudadanos por Municipios Transparentes), el Congreso de Veracruz obtuvo una calificación de apenas el 27.2%, lo que lo sitúa en la posición 26 a nivel nacional. Este porcentaje está muy por debajo del promedio nacional (43.4%), que de por sí es considerado deficiente.
Finanzas y Gestión Presupuestal. – A pesar del bajo rendimiento legislativo, para el Ejercicio Fiscal de este año el Congreso ejerce un presupuesto aprobado de 843 millones 723 mil 20 pesos. Actualmente, la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) y la Mesa Directiva, se enfocan en las proyecciones presupuestales del próximo año, estimando un incremento que supere los 900 millones de pesos con la finalidad de sanear finiquitos y pagar laudos laborales pendientes, antes de concluir su periodo.
Efectivamente en el Congreso del Estado de Veracruz, la Comisión Permanente de Administración y Presupuestos se encuentra afinando el proyecto de presupuesto para el Poder Legislativo 2027. Se proyectan recursos por más de 900 millones de pesos debido a que el próximo año concluye la actual legislatura y se deberán cubrir los finiquitos correspondientes del personal de confianza. Actúan como si se lo merecieran.
Mire usted, mantener a cada uno de los 50 diputados locales del Congreso de Veracruz le cuesta al erario público, aproximadamente 16.8 millones de pesos al año (16,874,460.40 pesos de acuerdo con datos oficiales presentados por el gobierno federal).
Para que usted este enterado, los diputados locales de Veracruz se encuentran entre los mejor pagados del país, integrando un grupo selecto de congresos estatales (junto con Guanajuato y Nayarit) donde las percepciones superan los 200,000 pesos mensuales brutos, rebasando incluso el salario de la presidenta de la República.
Desglose de ingresos. – Aunque el sueldo base o dieta y gratificación directa reportada, ronda los 58,123 pesos netos mensuales, al sumar subsidios, compensaciones y apoyos para actividades legislativas, el ingreso bruto total puede alcanzar los 234,533 pesos mensuales por legislador.
Según evaluaciones recientes sobre el Congreso del Estado de Veracruz (catalogado a nivel nacional por el Inegi, como uno de los menos productivos del país), varios legisladores locales han destacado por registrar baja participación, pocas iniciativas o faltas en el pleno:
• Janix Liliana Castro Muñoz (Diputada del Distrito 24 – Santiago Tuxtla, impulsada por el PT y adherida a Morena): Identificada con menor participación en tribuna y ausencias registradas.
• Imelda Garrido Alvarado (Diputada del Distrito 4 – Álamo): Señalada entre las legisladoras con menor nivel de participación en la actividad parlamentaria local.
• Fernando Yunes Márquez (Diputado plurinominal del PAN): Ubicado en los listados de menor participación dentro de la actual legislatura.
• Luz Alicia Delfín Rodríguez (Diputada plurinominal del PAN) y Bertha Rosalía Ahued Malpica (Diputada del distrito Veracruz I de Morena): Registradas con inasistencias en el periodo de sesiones.
Por ello se registra un gran rezago en comisiones, autoridades de la Mesa Directiva, como el diputado Luis Vicente Aguilar Castillo, han reconocido que existen cerca de 150 iniciativas pendientes de dictaminar principalmente en las comisiones de Justicia y Puntos Constitucionales y de Gobernación.
En cuanto a la distribución del trabajo, informes internos del Congreso señalan que, aunque la producción normativa se concentra de forma desigual, en una minoría de representantes de distintas fuerzas políticas (como Movimiento Ciudadano, PT, PVEM, PAN, PRI y Morena), el rezago en el análisis y votación de los proyectos mantiene baja la tasa general de aprobación de decretos frente al volumen de propuestas presentadas.
Para elevar la productividad en una legislatura, se debe dar un golpe de timón que priorice la calidad de los dictámenes y la eficiencia operativa sobre la simple cantidad de iniciativas presentadas. El análisis legislativo actual demuestra que registrar un volumen masivo de propuestas no se traduce en eficacia, sino en un mayor rezago.
Para romper con la inercia del ausentismo y la acumulación de iniciativas «congeladas», las legislaturas locales podrían implementar las siguientes acciones fundamentales:
Periodicidad obligatoria. – Establecer que las comisiones se reúnan obligatoriamente, por ejemplo, por lo menos una vez cada siete días, evitando que los proyectos se acumulen de forma indefinida.
Calendarios fijos de sesiones. – Publicar un calendario definido de todo el periodo que fije, días y horas específicas para sesionar, brindando certeza tanto a los diputados como a la ciudadanía.
Transparencia y actas detalladas. – Dejar constancia oficial y pública mediante actas que incluyan la lista de asistentes, los temas tratados y los acuerdos tomados.
Y sobre todo evitar la tan nombrada “congeladora”, incentivar acuerdos entre grupos parlamentarios para destrabar el análisis de las iniciativas pendientes. Históricamente, las iniciativas del Poder Ejecutivo alcanzan altos niveles de aprobación, mientras que la agenda interna de los diputados suele quedarse rezagada



