* EL ‘AMIGO’ DE CUITLÁHUAC
Quién sabe si la decisión la tomó luego de ver que el aparato de poder que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum no encubrió a un hombre poderoso como el ex director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla –quien a finales de junio pasado fue exhibido golpeando a su esposa en un video que saturó las redes sociales y desde la semana pasada está internado en el reclusorio de Atlacholoaya, del estado de Morelos, sujeto a proceso penal por violencia familiar y vicaria–, pero casualmente ahora la señora Nazarely de Jesús Meléndrez Rivera, a través de la periodista Santana Martínez, del diario La Jornada, se animó a desenmascarar mediáticamente a su ex esposo José Adalberto Vega Regalado, un ex contratista menor del estado de Nuevo León que a principios del sexenio anterior fue delegado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) en Veracruz y que en la actualidad es diputado federal del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), al que ha denunciado penalmente por corrupción de menores y señalado también de enriquecimiento inexplicable y de estar vinculado con la red de tráfico de huachicol que encabezaba el empresario tamaulipeco Sergio Carmona, asesinado en una barbería del municipio neoleonés de San Pedro Garza García el 22 de noviembre de 2021, cinco meses después de las elecciones federales intermedias y de gobernadores en 15 estados, entre ellos Sinaloa, cuyas campañas financió.
La señora Meléndrez Rivera, una arquitecta de origen sinaloense, relata que decidió divorciarse hace un año de Adalberto luego de una amenaza contundente que le hizo llegar: “dile que le voy a meter un tiro”. Desde entonces, se la pasa en los juzgados de Monterrey defendiéndose de todos los procesos judiciales fabricados que su ex marido ha interpuesto en contra de ella, uno de los cuales se trata de una denuncia penal por el supuesto robo de un par de relojes valuados en 5 millones de pesos.
“Todos esos procesos son improcedentes. Hay una orden de restricción en su contra porque es una amenaza para mí y para mis hijos. Sufro violencia económica, se niega a pagar la pensión que corresponde. Tuvo el atrevimiento de mandarle un video sexual a mi hijo cuando cumplió 17 años. En ese video salimos Adalberto y yo, sin mi consentimiento. Lo denuncié por corrupción de menores”, enfatiza.
Según detalló, recién casada vivía con Vega Regalado en un segundo piso de una humilde casa en la colonia Lindavista, del municipio de Guadalupe, Nuevo León, por la que pagaban 3 mil 500 pesos mensuales de renta. Ahí nacieron sus dos hijos, quienes aún son menores de edad. Sin dinero y sin haber terminado su carrera profesional, el actual diputado del PVEM se fue relacionando con la masonería, dirigida por el ex procurador neoleonés Roberto Flores Treviño, quien actualmente es su abogado. Ahí, dice, fue donde en 2018 el ex alcalde priísta de Monterrey, Julio Camelo Martínez, vinculó directamente a su ex cónyuge con el general Audomaro Martínez Zapata, ex jefe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y hombre de absoluta confianza del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.
“Muy pronto, José Adalberto se convirtió en la mano derecha del general. Nuestra vida cambió radicalmente. De no tener nada, empezaron a llegar las maletas de dólares, casas, departamentos, camionetas, relojes, joyas, viajes y los problemas, muchos problemas”.
Con la opulencia económica dice que también llegó el consumo de drogas de parte de su entonces marido, las infidelidades y la compra de casas, departamentos, aviones, 30 caballos pura sangre y una colección de relojes que iba incrementando de manera permanente: “Tiene más de 80 relojes de lujo como Patek Philippe, Bovet, Audemars Piguet, IWC, Jacob&Co, Jaeger-Lecoutre, Piaget, Panerai, Ulysse Nardin, Vacheron Constantin, Rolex, Hublot y otros. Algunos le han costado entre tres y cinco millones de pesos”.
Cuenta que, de pagar renta de una humilde casa, pasaron en tres años a tener tres propiedades en la misma zona, un departamento en La Nube, del desarrollo de lujo de Arboleda, ubicado en San Pedro Garza García, con un costo de 45 millones de pesos. Un fideicomiso de un terreno en el Uro; dos departamentos en Austin, Texas, y otra propiedad que puso a su nombre en Mc Allen, Texas. También compró dos departamentos en Polanco, en la Ciudad de México, uno a nombre de su prestanombres y contador, Armando Gutiérrez Grajales, y otro a nombre de Óscar Andrés Acosta Villaseñor, quien además es prestanombres de un departamento en Mazatlán y de algunas camionetas. Afirma que Adalberto compró además cuatro departamentos en Cancún; dos en Shark Towers, uno en Punta Diamante y otro en St. Regís Be Towers, pero comenta que presuntamente son del general Audomaro y que están bajo el nombre de Inmoterra Regia, una empresa inmobiliaria de papel.
Nazarely afirma que todo eso lo acumuló inmediatamente después de que Morena ganó las elecciones en 2018 y que en “agradecimiento” le habían dado la delegación de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en Veracruz. “Para ese entonces sus cuentas seguían congeladas por la constructora, pero ya comenzaba Sergio Carmona, ‘el empresario’, a regalarle cosas, como un viaje a Nueva York para ir en familia. Me pareció extraño, pero seguí creyendo en él. Lo apoyé para que se fuera a Veracruz porque no teníamos otro ingreso y yo me quedo aquí sola con mis hijos, yo no sabía que el apoyarlo en eso, estaría firmando la destrucción de mi familia”.
Recuerda que la carrera política de su ex marido avanzaba pese a denuncias de corrupción. Comenzó a ver “que llegaban maletas y maletas de dólares” y que él le decía que no eran suyas, “que eran de las campañas”, pero que inexplicablemente “comenzó a comprar muchas cosas de lujo: casas, relojes, caballos, camionetas”.
“Me decía que llegaba gente a ofrecerle a sus hijas como moneda de cambio de contratos millonarios o que le ofrecían mujeres extranjeras, rusas, argentinas. Ya era alcohólico. Era muy amigo del ex gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García; a la par, ya estaban operando para patrocinar la campaña de Clara Luz Flores aquí en Nuevo León; Marina del Pilar Ávila, en Baja California; Rubén Rocha Moya, en Sinaloa; Américo Villarreal, en Tamaulipas; Miguel Ángel Navarro, en Nayarit, y en Michoacán, con Alfredo Ramírez Bedolla”.
En Veracruz, al parecer, como delegado de la SCT no sólo se hizo muy amigo del gobernador Cuitláhuac García sino también de poderoso secretario de Gobierno, Eric Cisneros, (a) Bola Ocho, quien impulsó en la entidad la cultura afroveracruzana. Y es que su ex esposa cuenta que un día lo encontró haciendo una ceremonia de santería tirado en el suelo en el departamento de Arboleda, para pedir protección y evitar salir en los medios de comunicación. Inclusive Nazarely le mostró a su entrevistadora un video con los animales muertos que Adalberto colocó para adorar al sumo sacerdote Yoruba babalawo.
En enero de 2024, la señora Meléndrez Rivera, cansada de esa vida, decidió separarse luego del incremento de la violencia familiar, los celos y las infidelidades. Dice que le daba “100 cintarazos” a los niños y cachetadas, obligándoles a disparar armas.



