Fidel Pérez
Veracruz.- Para conmemorar la muerte de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez no habrán rezos ni novenario, pero hoy en su sepelio hubo aplausos, cantos y música de banda.
Entre sollozos Rubicelia Ramírez Posada, su mamá, reveló a los asistentes del sepelio: «ya saben, como decía ella, hay que echarle desmadre porque la vida se acaba”.
En el panteón Santa Elena, doña Ruby, como le conocen, dijo a los asistentes que “las puertas de la casa están abiertas el día que alguien que quiera ver las fotografías con gusto los recibimos, el día que quieran tomarse una chela en el patio de la casa en honor a ella los espero con gusto en casa, es casa de ustedes también».
En compañía de sus nietos; los hijos de Roxana, Ruby Ramírez pidió a los asistentes no guardar silencio ni tristezas, sino provocar alegría, que fue una de las características de su hija.

Encima del féretro en color rosa, el llanto estridente de la hija de Roxana y el canto de Calenda, música que anuncia la alegría en la tradición istmeña, Ruby Ramírez suplicó: «quiero que le toquen música alegre, porque ella siempre fue alegre».
Durante su mensaje de despedida, doña Ruby, dijo que «Roxana vive. Que viva la insoportable. Vuela alto y sé libre como siempre. Te amamos con todo el corazón, hija».
Mientras eso ocurría, en la ciudad de México el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, advirtió que aún faltan responsables del asesinato de Roxana por detener.

Reiteró que hasta el momento ocho presuntos responsables han sido detenidos por su presunta participación en el crimen.
Roxana Berenice Guzmán Ramirez fue privada de la libertad el pasado 2 de junio luego de que un grupo armado irrumpió en su vivienda de forma violenta, hecho que quedó registrado en video.
Tras la investigación abierta, 26 días después, el cuerpo de la periodista fue hallado calcinado al interior de un tambo abandonado en un rancho de la comunidad Emiliano Zapata, ubicado en los límites de los municipios de Moloacán e Ixhuatlán del Sureste.

Durante la madrugada del viernes 3 de julio, las autoridades estatales confirmaron a la familia de la también directora del portal Pulso informativo del Sureste, que el cuerpo pertenecía a Roxana.
Ese mismo día detuvieron como presunto implicado en el asesinato de «la mujer», como le llamó la gobernadora, Rocío Nahle, a Roxana; fue identificado como Luis Arturo “N”, alias “Delta 11” o “El Pelón”, que se sumó a las siete aprehensiones confirmadas por el caso hasta el jueves 2 de julio.
Las ocho órdenes de aprehensión cumplimentadas están giradas contra de Javier Iván “N”, alias “Delta 1”; José del Carmen “N”, alias “Delta 7” y Luis Arturo “N”, alias “Delta 11” o “El Pelón”, por su presunta participación en la privación de la libertad de la periodista.

Los antes mencionados, en complicidad con Karen Monserrat “N”, alias “La Hiena”, y en contra de Julio César “N”, Luis Enrique “N”, Juan Carlos “N” e Ismael “N”, quienes al momento de los hechos se desempeñaban como policías municipales de Ixhuatlán del Sureste.
De acuerdo con la investigación ministerial, estos elementos policiacos presuntamente proporcionaban recursos, alimentos y apoyo logístico en las operaciones del grupo delictivo.
La identificación de los restos de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez fue posible gracias «al proceso de confirmaron científica» a partir de un análisis de su ADN, realizado en la Unidad Integral de Servicios Médicos Forenses (UISMF) de la Fiscalía General del Estado, ubicado en el municipio de Nogales, al centro de Veracruz.


