Fidel Pérez
Veracruz.- Con música de banda y mariachi, decenas de familiares y amigos asistieron a las exequias del diputado federal Zenyazen Roberto Escobar García, hallado muerto ayer con un disparo en el oído izquierdo y una pistola en medio de sus piernas, en el municipio de Puente Nacional, Veracruz.
Dentro de la ola violenta, que dejó 8 asesinatos y tres heridos de bala en menos de 30 horas entre viernes y sábado, el cuerpo del legislador fue despedido en la iglesia Sagrado Corazón de Jesús, del municipio de Río Blanco, donde era originario, con una consigna de sus deudos: «alto a la barbarie, justicia».

Su esposa, la magistrada del Poder Judicial de Veracruz, Liliana López Coronado, dijo que sólo esperan los resultados oficiales de la necropsia que oficialmente revelarán las causas del fallecimiento de su esposo, pero prefirió aportar más detalles.
En breve charla con los representantes de los medios de comunicación, la magistrada subrayó que no hay “nada al respecto, porque vamos a esperar que den el de la necropsia y pues hasta tenerlo, ¿no? Ahorita no, todavía no se sabe nada del resultado”.
Instó a esperar los resultados oficiales de la necropsia y optó pedir que se recuerde a su esposo por su trayectoria como docente y por las causas sociales que defendió a lo largo de su vida.

Recordó que Zenyazen “era un luchador social. Siempre estuvo a favor de las causas de la lucha social. Entonces, recordarlo, ¿no? Hacer de toda esa lucha que él hizo por el magisterio para el pueblo”.
Junto a su hija Darian Escobar, la hoy viuda dedicó un mensaje de despedida a quien consideró un político y luchador social.
Por su parte, la hija Sidny Darian Escobar López, prefirió ponderar las acciones que realizó su padre a favor de su comunidad.

Refirió que “un verdadero luchador nunca muere, siempre va a estar presente en nuestros corazones: “hoy una estrella más brilla en el cielo”.
Los restos del ex secretario de Educación y aspirante morenista al gobierno de Veracruz se encuentran en el Panteón Municipal de Río Blanco.




