* FGR analizaría posible extradición de “El Mayo”: García Harfuch
El lunes 20, el juez Brian Cogan, de Nueva York, sentenció al capo Ismael “El Mayo” Zambada a cadena perpetua; La Corte también le impuso a pagar 15 mil millones de dólares, más o menos unos 260 mil millones de pesos.
Zambada, quien operó el narcotráfico durante medio siglo de forma ininterrumpida, sólo pidió que su pena la quiere compurgar en una prisión que no sea de alta seguridad y que cuente con servicios médicos, ya que el exjefe del cártel de Sinaloa padece cáncer y diabetes en grado terminal.
Después de la sentencia, el secretario de Seguridad Pública Federal, Omar García Harfuch, dijo este miércoles 22 en Toluca, Estado de México, que la Fiscalía General de la República (FGR) tiene en sus manos la posibilidad de solicitar la extradición de Zambada.
Este tema salió a cuenta debido a que el funcionario fue cuestionado respecto al decomiso de propiedades de Zambada, a lo que respondió que se han asegurado cuentas, propiedades, entre otras cosas, pero ninguno de estos aseguramientos están a nombre del narcotraficante sinaloense.
Expuso, además, que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ha realizado tales aseguramientos, pero reiteró que ninguna de las propiedades está a nombra de Ismael Zambada García.
Cabe recordar que, tras el secuestro y extracción de “El Mayo” Zambada, el 25 de julio de 2024, la FGR solicitó la extradición de Zambada dos días después de que ocurrieron esos hechos.
Posteriormente, hizo dos solicitudes más de extradición, a las que el gobierno de Estados Unidos no respondió.
De acuerdo con Zambada, él quiere compurgar su pena en México. Por eso asegura García Harfuch que la nueva solicitud de extradición del narcotraficante está en manos de la FGR y de esa institución depende si se hace o no la solicitud.
El deseo de ser repatriado a México ha sido un tema permanente por parte de Zambada, quien desde que arribó a Estados Unidos “contra mi voluntad”, según dijo, pidió al gobierno de México que lo repatriara porque quería pagar su pena en México e incluso morir en México.
Zambada estuvo en la lista para ser llevado a la pena capital, pero diversas negociaciones y recursos legales interpuestos por sus abogados impidieron que le impusieran la pena de muerte, por lo que le aplicaron la cadena perpetua.
No se sabe si Zambada se acogerá al programa de testigos colaboradores. Nada al respecto se ha hecho público por parte de sus abogados, quizá porque una posible reducción de pena no le alcanza para salir de prisión debido a su edad. El narcotraficante tiene 78 años y diversas enfermedades que lo mantendrán en la cárcel hasta el día de su muerte.
Lo que llamó la atención, momentos previos a escuchar su sentencia, fue que “El Mayo” leyó un escrito en el que expresó su arrepentimiento por lo que hizo como narcotraficante; hizo un llamado a no ejercer violencia y a los jóvenes les dijo que nunca tomen el camino que él decidió recorrer a lo largo de cincuenta años de vida criminal.
Tras la extracción de Zambada, se desató una etapa de violencia sin precedentes en Sinaloa y buena parte del país debido a las confrontaciones entre las diversas facciones del cártel sinaloense que dividieron tras el golpe contra Zambada.
La violencia ha cobrado cientos de vidas y también de desapariciones.
Y pese a la multiplicada presencia militar, la violencia no ceja.
El cártel de Sinaloa se mantiene de pie: una ala está controlada por Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán; otra por Aureliano Guzmán Loera, hermano de “El Chapo” Guzmán, y otra más la encabeza el hijo de Zambada García conocido como “El Mayito Flaco”.
Sinaloa es el cártel que más fentanilo introduce a Estados Unidos. Cuenta con una red de laboratorios en varios estados del país donde se producen pastillas. Todo está coordinado por un jefe de laboratorios que supervisa la producción a gran escala y el arribo de precursores químicos procedentes de China a través de una amplia red portuaria.
La extracción de “El Mayo” Zambada parece no haber cambiado nada en el mapa criminal. “os Chapitos” sellaron una alianza con el cártel de Jalisco Nueva Generación y todo indica que el tráfico de enervantes continuará como la gran industria que ha significado a lo largo de 26 años, desde la fuga de “El Chapo” Guzmán del penal de Puente Grande, en 2001.
Como le dijo Zambada al periodista Julio Scherer en 2010, en quella memoriosa entrevista publicada en el semanario Proceso: “Si me matan o apresan, todo seguiría igual”.
Y tuvo mucha razón. Hoy, todo sigue igual o, incluso, peor.



