Desde el Altiplano/Ricardo Ravelo

* DEA cierra cerco contra “El Andy” López Beltrán y Amilcar Olán, por presuntas ligas con CJNG

Amigos desde niños en Tabasco, Andrés Manuel López Beltrán, “El Andy”, y Amilcar Olán, su socio y presunto prestanombres, están siendo investigados por la DEA, FBI y CIA por operar una red de empresas, entre otras, algunas relacionadas con el huachicol fiscal que tienen líneas de entendimiento con empresarios ligados al Cártel de Jalisco Nueva Generación. Esta habría sido una de las causas por las que al hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador le cancelaron la visa estadunidense. Además, Amilcar Olán, quien hace un año transfirió desde Tabasco a Suiza 3 mil millones de pesos sin que la UIF “se diera cuenta”, está bajo investigación de las agencias estadunidenses y se afirma que ya está colaborando con las autoridades norteamericanas. Amilcar Olán fue el principal proveedor de balasto para el Tren Maya y el Interoceánico, mientras que el hermano de “Andy” López –Gonzalo, Bobby López Beltrán –era el encargado de forzar la obtención de contratos para las empresas de Amilcar cuyo dueño principal es el hijo del expresidente López Obrador.

La red empresarial de Andrés Manuel López Beltrán –“El Andy” –parece enfrentar un cerco cada vez más férreo dentro y fuera de México: las investigaciones en Estados Unidos contra él y su socio y compadre Amilcar Olán avanzan mientras el hijo del expresidente busca fuero mediante una campaña anticipada para ser diputado federal que actualmente ya está deslucida tras el severo golpe que recibió cuando le cancelaron la visa estadunidense y salió a flote que es investigado por la DEA por presuntos nexos con el crimen organizado.

​La presidenta Claudia Sheinbaum dijo en una de sus conferencias mañaneras que la Fiscalía General de la República (FGR) investiga las empresas de Amilcar Olán y los contratos millonarios que obtuvo durante el sexenio anterior. De igual forma, se indaga una transferencia de 3 mil millones de pesos que realizó el año pasado desde Tabasco hacia Suiza, un paraíso fiscal famoso por blindar el secreto bancario.

​El cerco contra Amilcar Olán, quien es investigado en Estados Unidos por contrabando de combustibles, también comenzó a estrecharse hacia “El Andy” López Betrán, sobre todo, después de que le envió una carta al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el que se quejó por la cancelación de su visa y le exigió al mandatario estadunidense que destituyera de su Gabinete al secretario de Estado Marco Rubio, así como al subsecretario y exembajador de Estados Unidos en México, Chrirstopher Landau.

​Desde hace varias semanas al hijo de López Obrador se le ha notado nervioso y no menos preocupado, tanto, que ha abandonado parcialmente su campaña política anticipada para ser diputado federal por un distrito de Tabasco. Aquello que expresó Adán Augusto López –“Andrés Manuel –en referencia a “Andy” — gana caminando” –hoy parece bastante complicado.

​La semana pasada, el 24 de agosto para ser exactos, “Andy” López Beltrán fue fotografiado y videograbado en el restaurante Magazzino, ubicado en calle Pachuca número 51, en la colonia Condesa, junto a un par de socios multimillonarios que bebían vinos y tequilas de alto costo. Se trata de los empresarios Juan Domingo Beckmann –dueño de la tequilera Cuervo –y Mauricio Garduño. También estaba en el lugar Gonzalo López Beltrán, hermano de “Andy”. Ese día, el llamado clan ordenó cerrar el lugar al público para conversar a gusto y sin prisas. El encuentro duró cinco horas.

​Beckmann y Garduño no son empresarios menores. Son de alto nivel, según los contratos que obtuvieron durante el gobierno de López Obrador por mediación de “Andy” López Beltrán.

​Garduño y Beckmann, por ejemplo, son socios, entre otros negocios, en la empresa JBDL, dedicada a la inversión en puertos y al suministro de combustibles; la compañía fue constituida en 2020, dos años después de que inició el llamado gobierno de la Cuarta Transformación.

​Además, Mauricio Garduño también aparece como socio de Sixsigma Networks, una compañía de tecnología e informática que actualmente acumula 198 contratos con el gobierno federal por un total de 33 mil millones de pesos. Varios de sus contratos los obtuvo desde el gobierno de Felipe Calderón hasta el de López Obrador.

​Presuntamente, el motivo de la reunión del lunes 24 fue para pedirle al “Andy” López Beltrán su intervención para que el gobierno de Sheinbaum no le “meta muy duro la mano” a las empresas de sus socios, sobre todo, las que operan el giro de la producción de alcohol, como tequila, pues el gobierno federal prepara una miscelánea fiscal que grabará con mayores impuestos productos como las bebidas alcohólicas.

​En esa reunión, que duró cinco horas, los comensales estaban siendo grabados. No se sabe si por algún mesero o personajes de los órganos de inteligencia del gobierno federal o de alguna de las agencias estadunidenses. Lo cierto es que en los videos se observa, sobre todo, a “Andy” López Beltrán fumando con notorio nerviosismo, encendía un cigarrillo tras otro al tiempo que bebía tequila –o destilados finos –en una copa aparentemente de cristal cortado. El líquido etílico era ámbar, es decir, tequila reposado, por decir lo menos.

​Mientras que sus amigos y socios bebían vino Sassicaía, un exclusivo tinto de la Toscana, clasificado como “super toscano”, cuyo costo oscila entre los 16 mil y los 24 mil pesos por botella.

​Nadie sabe, hasta ahora, quien grabó los videos de aquel encuentro. Las sospechas apuntan hacia las agencias norteamericanas que le siguen los pasos a “Andy” López Beltrán por sus vínculos con el tráfico de combustibles, tráfico de influencia y presuntas relaciones con el crimen organizado a través de su socio y compradre Amilcar Olán, quien ya es investigado por autoridades estadunidenses y presuntamente está colaborando con información en el vecino país.

​​La red empresarial de Amilcar, bajo la lupa ​​

​Jorge Amilcar Olán Aparicio está vinculado con al menos siete empresas principales distribuidas entre México y Estados Unidos, las cuales opera de forma directa a través de prestanombres y contadores de confianza, entre otros, Juan Carlos de la Cruz Murillo.

​La red empresarial, que ya está siendo investigada en Estados Unidos y también en México, está conformada por las compañías Romedic, dedicada al giro farmacéutico, que recibió más de 490 millones de pesos del extinto INSABI y 334 millones del IMSS para el suministro de medicamentos. Durante ese periodo enfrentó acusaciones públicas por el sobreprecio de medicinas que alcanzó hasta el mil por ciento.

​Otra empresa es Portacelis Gas and Oil, dedicada al sector energético. Obtuvo permisos exprés para importar combustibles y actualmente la Secretaría de Hacienda investiga a sus operadores por un presunto fraude de huachicol fiscal que supera los 834 millones de pesos.

​Otra compañía ligada a Olán Aparicio es Aman Desarrollos, una empresa inmobiliaria enfocada en proyectos de fraccionamientos residenciales de lujo, como el desarrollo “Cabo Paraíso”, en Tabasco.

​Payago es una ferretera que modificó repentinamente su objeto social para poder venderle medicamentos al IMSS.

​Stone Basaltico LLC es una empresa constituida en Texas, Estados Unidos, para expandir su red de negocios en el extranjero. Esta empresa, en la que también están relacionadas los hijos del expresidente López Obrador, le surtió todo el balasto –sin auditorías de por medio –para el Tren Maya y el Interoceánico.

​También se enumera a la empresa Basalt Group LLC . Su giro: suministro de materiales pétreos. Y Quincar, también creada en Estados Unidos, para el transporte y distribución de materiales de construcción.

​Según el organigrama construido por la DEA y el FBI, que investigan al empresarios y a sus socios, tiene una relación de amistad, complicidad y presunta sociedad con “Andy” López Beltrán y Gonzalo “Bobby” López Beltrán. Al grupo se le conoce como “El Clan”, pues han hecho negocios a la sombra del poder, sobre todo cuando López Obrador fue presidente de la República, mientras el mandatario defendía desde la tribuna de La Mañanera el combate a la corrupción, al tráfico de influencias y la mentira.

​Es amigo de “Andy” López Beltrán desde la infancia en Tabasco. Audios filtrados a la prensa y reportes de inteligencia indican que Amilcar Olán funge como prestanombres de “Andy” López Beltrán. Están ligados en la adquisición de terrenos en zonas estratégicas, como Dos Bocas, y han adquirido departamentos de lujo en Puerto Cancún.

​Gonzalo “Bobby”, según las mismas fuentes, operó de primera mano la adquisición y asignación de contratos para la construcción del Tren Maya. Gonzalo era el encargado de coordinar y dar órdenes para que las empresas de Amilcar Olán obtuvieran el monopolio del suministro del balasto (las piedras que sostienen las vías del tren) generando ganancias multimillonarias bajo el cobijo del gobierno federal.

​Algunas empresas de Amilcar Olán, como las que se relacionan con el sector energéticos y el presunto tráfico de combustibles –huachicol fiscal –son investigadas en Estados Unidos porque existen líneas que las conectan con el Cártel de Jalisco Nueva Generación. En esta red también estaría bajo el reflector estadunidense Andrés “Andy” López Beltrán, a quien le acaban de anular la visa estadunidense, pues también aparece en el radar de la DEA, FBI y CIA como una pieza clave en varios negocios y presuntos delitos financieros.