Fidel Pérez
Veracruz.- La Fiscalía General de Veracruz detuvo hoy a Julio César “N”, segundo implicado en el delito de trata de personas en contra de seis supuestas modelos colombianas rescatadas el pasado primero de octubre en un fraccionamiento de Boca del Río, Veracruz.
Julio César “N”, es el segundo detenido luego de Yésica Anahí ‘N’, aprehendida el pasado 3 de octubre como presunta “enganchadora” de las jóvenes, y quien, de acuerdo con el gobernador Cuitláhuac García, prestó su servicio social el Centro Integral de Justicia para las Mujeres del Gobierno de Veracruz.
Tanto a Julio César como a Yésica Anahí, un juez les dictó como medida cautelar prisión preventiva justificada por dos años, dentro del proceso penal 1189/2024 y 1188/2024, respectivamente, como probables responsables delito de tráfico de personas con fines de explotación sexual.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado, la situación jurídica de Julio César ‘N’ será definida por un juez de proceso y procedimiento penal oral, y será presentado en su próxima audiencia inicial a través de la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos de Violencia Contra la Familia, Mujeres, Niñas y Niños y de Trata de Personas.

Según el organismo, las agraviadas señalaron que Yésica las contactó en diferentes momentos para alojarlas en varios sitios, principalmente, a una vivienda ubicada en la ciudad de Boca del Río, Veracruz.
De acuerdo con las declaraciones de las jóvenes medellinenses, en esa vivienda Yésica las publicitaba para ofrecer servicios sexuales y de acompañamiento a hombres que la contactaban, y que era la hoy detenida quien se quedaba con la mayor parte del dinero que recibían las víctimas.

El pasado martes primero de octubre, seis colombianas que viajaron a México a mediados de septiembre para supuestamente trabajar como modelos, y de las cuales no se sabía nada desde hace más de una semana, fueron rescatadas por autoridades mexicanas.
Las jóvenes, de entre 20 y 25 años y provenientes de Medellín, Pereira, Bogotá y Cúcuta, recibieron una llamada telefónica mediante la cual se les invitaba a trabajar en una agencia de modelaje en Veracruz, a donde viajaron el 19 de septiembre, según afirmaron familiares de las seis mujeres.



