La noche del 14 de octubre sirvió para evidenciar la actitud insensible de una parte del gabinete de Rocío Nahle, que sin recato alguno se fueron a divertir mientras su jefa estaba trabajando a marchas forzadas en la región norte de Veracruz que ha sido devastada por las lluvias de hace una semana.
Esa noche se presentó la obra de teatro Siete Veces Adiós en el Teatro del Estado de Xalapa y el evento parecía reunión de gabinete, ya que congregó a la mitad de los integrantes del staff principal de la gobernadora.
Sin la más mínima sensibilidad, las y los servidores públicos del primer círculo de la mandataria se fueron al teatro haciéndose los caradura, ya que poco les importó que se vive una tragedia de tremendas dimensiones.

Pero ahí no acaba el tema, ya que además se fueron a divertir utilizando las butacas del palco principal que es del Gobierno del Estado y esos lugares no los cobran. Los lugares de ese palco, los maneja la Secretaría de Cultura de Veracruz, que simplemente les dió la «cortesía» a los integrantes del gabinete veracruzano.
El gabinete perdió el piso. No hay forma de defender lo indefendible. Este episodio seguramente ya llegó al radar de la ingeniera Rocío Nahle García, quien se encuentra superando varias crisis que vive Veracruz.
La maestra Xóchitl Molina González, secretaria de Cultura de Veracruz, tendrá que hacerle un reporte a la gobernadora Rocío Nahle con la lista de los funcionarios que descaradamente se fueron a disfrutar las mieles de la gloria en tanto medio estado vivía las hieles del infierno.
No fueron los únicos, porque también se ventaneó a la alcaldesa de Álamo Temapache, Blanca Lilia Arrieta Pardo, quien fue fotografiada y viralizada en redes cuando andaba de shopping en una tienda de Sephora, en lo que el municipio que preside vive la peor tragedia de su historia, con miles de damnificados.
En Veracruz vivimos tiempos en los que la realidad supera a la ficción.



