La Columna/Fanny Yépez

* No olviden que, en México la salud es un derecho constitucional
* Se incrementan las quejas por falta de medicamentos e insumos
* Reportan omisión de atención médica, trámites deficientes
* El personal ha denunciado trabajar bajo condiciones precarias

Xalapa, Ver., 6 de mayo de 2026.- El Artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece el derecho fundamental de toda persona a la protección de la salud. Esta garantía constitucional obliga al Estado a garantizar acceso universal, integral y gratuito a servicios médicos, incluyendo medicamentos y atención a la salud física y mental.
Sin embargo, los propios usuarios reportan una crisis por escasez de medicamentos e insumos en todas las unidades de salud del estado de Veracruz, además de una baja tasa de médicos y enfermeras por paciente, ubicando al estado en posiciones desfavorables a nivel nacional en diversos indicadores de calidad asistencial.
Con ello se confirma que las autoridades no están cumpliendo a cabalidad con lo que estable el artículo 4 constitucional, porque las principales quejas sobre los servicios de salud en Veracruz, documentadas hasta principios de 2026, se concentran en la falta de insumos, desabasto de medicamentos y deficiencias en la atención médica, afectando tanto a instituciones estatales como federales.
Además del desabasto de Medicamentos e Insumos, en innumerables ocasiones los pacientes y sus familiares se quejan de la escasez constante de medicamentos, particularmente oncológicos, lo que provoca protestas frecuentes de familiares de pacientes en hospitales como el Centro Estatal de Cancerología (CECAN) en Xalapa.
En forma constante los usuarios reportan omisión de atención médica, trámites deficientes y casos de supuesta negligencia, siendo Veracruz y Xalapa los municipios con más quejas. También los afectados reportan insuficiencia de médicos especialistas y personal de enfermería en diversas unidades hospitalarias, pacientes reportan la suspensión de intervenciones quirúrgicas programadas en hospitales de Poza Rica, Xalapa y Veracruz.
En cuanto a violencia obstétrica, se han registrado múltiples quejas por maltrato y atención inadecuada en procesos de parto.
Pero no solo los pacientes y sus familiares se quejan de la falta de medicamentos e insumos, la transición hacia el nuevo modelo IMSS-Bienestar ha generado incertidumbre laboral y quejas por la falta de medicamentos.
El personal de salud también ha denunciado trabajar bajo condiciones precarias, sin los insumos básicos necesarios para atender a los pacientes, viéndose en ocasiones obligados a costear materiales.
Con la salud no se deben establecer restricciones o limitaciones, porque la precaria atención médica puede catalogarse como un crimen de lesa humanidad, pero bajo condiciones estrictas definidas por el derecho internacional, específicamente cuando forma parte de un ataque sistemático o generalizado contra una población civil.
Precisamente, en Facebook encontré una denuncia anónima respecto a las precarias condiciones en los que se labora en los servicios de salud, “una situación preocupante que está ocurriendo en el Hospital Regional de Alta Especialidad de Veracruz.
Desde hace más de un mes, no se cuenta con el servicio subrogado de laparoscopía y endoscopía, debido a la falta de pago a la empresa responsable de proporcionar estos servicios.
Esta situación ha provocado que numerosos pacientes permanezcan en lista de espera sin acceso a estudios y procedimientos fundamentales para su diagnóstico y tratamiento.
A pesar de la gravedad del problema, no se ha observado una respuesta efectiva por parte de la administración del hospital para resolverlo, lo que está afectando directamente la atención médica y la salud de los pacientes.
“Le solicito atentamente que, de considerar esta información relevante, pueda investigarse y difundirse, manteniendo estrictamente mi anonimato por temor a posibles represalias”. Menciona la persona que denuncia estos hechos.
Las denuncias por deficiencias y mal servicios en el sector salud, frecuentemente aparecen en las redes sociales, este martes se informó que el Contador, Quetzal Rubén Vásquez Portilla fue cesado como encargado administrativo del Hospital General Córdoba (popularmente Hospital Yanga), por presuntos actos de corrupción, amenazas y cobros indebidos.
En su lugar, y sin mayor explicación oficial, quedó el Lic. Andrés Barradas. Las órdenes, según personal del nosocomio, llegaron directamente desde Xalapa, lo que confirma la gravedad de las denuncias internas que llevaban meses cocinándose en silencio.
Trabajadores del Hospital denunciaron las presuntas irregularidades de Vázquez Portilla:
🔹 Cobros indebidos de nóminas sin justificación.
🔹 Maltrato verbal constante como sello de su “liderazgo”.
🔹 Amenazas de despido injustificado utilizando contratos como arma de presión.
🔹 Reuniones inexistentes: “Nunca nos recibía en su oficina. Se encerraba a escuchar música a todo volumen, prepotente, con la garantía de que nadie le podía decir nada”, denunciaron.
Y acusaron que en su red de corrupción también participó Sergio Mortera, empleado de caja, quien —siempre según los denunciantes— realizaba cobros excesivos a familiares de pacientes hospitalizados, aprovechándose del dolor y la desesperación de la gente.
“Todo ese tipo de abusos fueron cometidos con el visto bueno del ex director Quetzal Rubén”, señalaron los empleados.
El personal organizado lanzó un llamado público pero respetuoso al Doctor Eric Odín Gómez Mendoza, figura reconocida dentro del nosocomio:
“De aquí en adelante, pedimos de manera organizada y atenta al doctor Eric Odín que esté al pendiente del área de finanzas. Estábamos hartos de tanta corrupción. Nos apegamos a su humildad y honestidad, porque él sí representa la esencia médica que este hospital necesita”, manifestaron.
Estas denuncias no se deben pasar por alto, tienen que ser investigadas y respaldadas con pruebas irrefutables, porque de confirmarse este tipo de corruptelas se debe aplicar la ley hasta sus últimas consecuencias, en contra de quién o quienes resulten responsables.