Por Luis Ortiz
Veracruz, Ver.- El obispo de la Diócesis de Veracruz, Carlos Briseño Arch, exhortó a la población a distinguir las tradiciones mexicanas del Día de Muertos de las prácticas vinculadas con el culto a la muerte y las celebraciones de Halloween, al considerar que cada una tiene un origen y significado diferente.
El prelado explicó que, desde la tradición católica, estas fechas permiten honrar la memoria de quienes fallecieron y reflexionar sobre el legado que dejaron a sus familias. En contraste, señaló que los cultos a la muerte parten de creencias que, a su juicio, desconocen la fuerza del bien frente al mal, pues la fe cristiana sostiene que Dios venció al pecado y al demonio.
Briseño Arch también invitó a las personas a recordar a sus seres queridos desde la gratitud por los momentos compartidos, las enseñanzas y los valores que transmitieron, en lugar de centrar la conmemoración únicamente en la tristeza por su ausencia.
Indicó que incluso las equivocaciones de quienes ya fallecieron pueden convertirse en lecciones para quienes continúan adelante, al tiempo que llamó a orar por el perdón de sus pecados.
El obispo consideró que el Día de Muertos es una oportunidad para recuperar las raíces y fortalecer la identidad familiar, especialmente ante la tendencia de dejar en segundo plano los vínculos con las personas más cercanas.
Para explicar la importancia de la familia, comparó su función con la esquina de un boxeador, ese espacio al que puede regresar para recibir apoyo, ser escuchado y recuperar fuerzas antes de enfrentar nuevamente las dificultades.
Por ello, pidió aprovechar estas fechas para valorar a los seres queridos, reconocer lo que aportan a la vida de cada persona y mantener a la familia como una fuente de respaldo y acompañamiento.



