* El gran fracaso económico de Veracruz: Los otros datos que Nahle no dice
* 41 de cada 100 trabajadores están en condiciones críticas
* 70 de cada 100 veracruzanos trabajan en la informalidad; antes de la 4T eran 61 de cada 100
* Hay 266 mil personas dispuestas a trabajar más horas y 458 mil fuera de la PEA disponibles para trabajar
La gobernadora Rocío Nahle puede presumir que la tasa de desocupación en Veracruz hoy es 1.9 por ciento de la población económicamente activa.
¿Qué significa esto?
Que sólo 2 personas de cada 100 que quieren trabajar, están desempleadas.
Vaya, la mandataria casi brinca de alegría porque, según ese indicador, Veracruz se encuentra entre los 10 estados con menor tasa de desocupación.
Con esta óptica, Veracruz debería de ser un estado en pleno auge, con una fuerte movilidad económica por la gran derrama salarial que esto implicaría.
El problema es que ese dato, por sí solo, es la hoja verde que nos ponen enfrente para tratar de convencernos de que el bosque está bien y no dejarnos ver el desastre en que se encuenra.
Pero no es así.
Es todo lo contrario.
En cambio, dos datos de muestra que si presentan más allá de la hoja verde.
La Población Economicamente Activa (PEA), la que está trabajando y/o la que está en busca de trabajo cada día, se redujó de un año al otro.
En 2025 eran 3 millones 478 mil 565 los integrantes de la PEA, pero un año después había 103 mil 516 personas menos, es decir, se redujo para quedar en 3 millones 375 mil 49 personas.
Por eso es que el porcentaje de desempleo en Veracruz quedó en 1.9 por ciento, porque ahora son menos las personas que tienen trabajo y que buscan trabajo.
¿Cómo es posible que la población se reduzca?
Pues no, la población disminuyó, si no que muchas personas salieron del mercado laboral porque las condiciones laborales no les parecían las adecuadas.
Entre la población de adultos mayores pueden ser los que decidieron pensionarse o jubilarse, pero que si pueden, volverían al mercado de trabajo; entre los jóvenes, pueden ser los que se quedan en su casa, los que se van a un programa social, los que regresan a la escuela, igual, porque las condiciones laborales les parecen inadecuadas, tanto por el salario, tiempo de trabajo, condiciones laborales y demás, pero que igualmente, si se presenta una buena oportunidad de empleo, la tomarían.
Esa es la causa de porque el desempleo en Veracruz, de acuerdo con la estadística oficial, es tan bajo.
Pero, ¿cuál es la situación laboral en Veracruz que desalienta a las personas a seguir buscando trabajo?
41 DE CADA 100 TRABAJADORES ESTÁN EN CONDICIONES CRÍTICAS
Rocío Nahle usa como referencia la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) correspondiente al segundo trimestre de 2026.
Pero se brinca los otros datos, los que reflejan la realidad laboral en Veracruz, los que evidencian que aquí, muchos de los empleados, ni trabajando, tienen siquiera para comer.
La precariedad laboral o la insuficiencia salarial para siquiera poder pagar los gastos mínimos de una persona o de una familia, en Veracruz llegó al 41.2 por ciento, en el segundo trimestre de 2026.
Esto es la Tasa de Condiciones Críticas de Ocupación (TCCO), es la población que labora en condiciones que el INEGI clasifica como críticas de ocupación.
En todo el país creció, llegó al 38.9 por ciento de la población ocupada.
Pero en Veracruz aumentó más.
Al cerrar el año 2025 la tasa era de 39.1 por ciento, pero al terminar junio de este 2026 ya llegaba al 41.2 por ciento.
Este aumento de la proporción de trabajadores en condiciones críticas, se da aún cuando la 4T presumió una y otra vez que el salario mínimo para 2026 creció un 13 por ciento.
Más el aumento del salario mínimo no ha impedido que cuatro de cada diez trabajadores en Veracruz sigan siendo clasificados por el INEGI en condiciones críticas de ocupación, aunque el gobierno de Morena diga que ya todos los asalariados del país tienen un mejor sueldo.
Aquí, en Veracruz, al cierre del segundo trimestre de 2026, el 56.1% de los trabajadores percibía menos de un salario mínimo.
Ya con esto, mucho más de la mitad de los trabajadores está en condiciones de precariedad, de pobreza.
Pero eso no es todo, el 23.5 por ciento de la PEA, tenía ingresos de 1 a 2 salarios mínimos.
Tan sólo con esto tenemos que salarialmente el 79.6% de la población que trabaja en Veracruz está en situación de pobreza salarial.
Más no son todos: Había en ese momento 188 mil personas que no recibían ingresos por su trabajo, el 5.7% de la PEA.
Si sumamos todo esto tenemos que las condiciones de ingresos del 94.6% de la población no son buenos, más bien son malos.
Esa no es la imagen de una economía donde el empleo se traduzca automáticamente en mejoría de la población.
En contraparte, los que dicen estar bien en cuestión de sueldos, son apenas del 0.3 por ciento de la PEA, que son los que mencionan recibir más de 5 salarios minimos.
¡Vaya!
Esto es algo que resulta difícil de ignorar: empleo no necesariamente significa bienestar.
Muchos de estos trabajadores en condiciones de precariedad, lo están porque no tienen una jornada completa de trabajo.
Lo que antes eran empleos de medio tiempo o de fin de semana, hoy se los pelean quienes tienen que llevar alimento a sus casas.
La subocupación, según el Inegi, es la población ocupada que tiene la necesidad y la disponibilidad de trabajar más tiempo de lo que su ocupación actual le requiere.
En el cuarto trimestre de 2025, Veracruz tenía 209 mil personas subocupadas, el 6.4 por ciento de la población ocupada.
Para el segundo trimestre de 2026 ya eran 266 mil.
57 mil personas más en sólo seis meses.
En lugar de que hubiera empleos mejor pagados, hubo que aceptar lo que se encontrase.
Así, la tasa de subocupación pasó de 6.4 por ciento a 8 por ciento.
Una historia muy diferente a la de querer decir que en Veracruz todo está de maravilla en cuestión laboral.
70 DE CADA 100 VERACRUZANOS TRABAJAN EN LA INFORMALIDAD; ANTES DE LA 4T ERAN 61 DE CADA 100
Otro elemento que ayuda a explicar la alta precariedad laboral en Veracruz, es el gran número de personas que se encuentran en la informalidad laboral, alcanzando el 69.1 por ciento de todos los trabajadores del estado.
Vaya, para que se entienda mejor, cerca de 2 millones 300 mil personas estaban en alguna modalidad de empleo informal.
Dicho de otra manera: casi siete de cada diez trabajadores ocupados en Veracruz carecen de seguridad social.
También aumentó el número de trabajadores por cuenta propia: de 859 mil 488 a finales de 2025, a casi 931 mil 796 al terminar la primera mitad de este 2026.
Mientras tanto, los trabajadores subordinados y remunerados bajaron de 2 millones 108 mil 544 a 2 millones 73 mil 863.
Dicho en términos llanos: se perdieron 34 mil 681 empleos formales.
Entonces la pregunta ya no debería ser únicamente:
¿Cuántos empleos tiene Veracruz?
La pregunta debería ser:
¿En qué clase de empleos están los veracruzanos?
Por eso, decir que sólo el 1.9% de la población ocupada está en el desempleo, no significa que el mercado laboral veracruzano esté sano.
Porque el verdadero problema no es solamente cuántos veracruzanos tienen empleo, sino qué tipo de empleo tienen, cuánto trabajan y cuánto les permite ganar.



