Por Luis Ortiz
Veracruz, Veracruz.- La creación de un registro estatal de periodistas tendría que discutirse directamente con el gremio y garantizar que su objetivo sea la protección, no establecer quién puede o no ejercer el periodismo, señaló Carlos Domínguez, integrante del equipo legal de Propuesta Cívica.
El especialista advirtió que una medida de este tipo debe ser revisada con especial cuidado, debido a que existe el riesgo de que las autoridades terminen asumiendo la facultad de definir quién es periodista y quién queda fuera de esa categoría.
Antes de impulsar un padrón, consideró necesario contar con información más precisa sobre las agresiones que enfrenta el gremio a nivel nacional. Para ello, planteó la importancia de fortalecer un registro que permita identificar casos de asesinatos, desapariciones, amenazas, intimidaciones y otros hechos violentos relacionados con la labor periodística.
Explicó que disponer de esta información ayudaría a las instituciones de seguridad y procuración de justicia a identificar patrones y establecer medidas de prevención y protección acordes con las características particulares de las agresiones contra comunicadores.
Domínguez señaló además que las investigaciones no deberían comenzar únicamente después de un ataque grave. Los antecedentes de violencia que haya enfrentado una persona periodista deben formar parte de las indagatorias para conocer el contexto y determinar si existe una relación entre distintos incidentes.
En este sentido, hechos como amenazas, intimidaciones, robos o cualquier otra agresión vinculada con la actividad periodística tendrían que ser considerados dentro de una misma línea de investigación, en lugar de analizarse como acontecimientos independientes.
Respecto a un eventual padrón estatal, señaló que sería preocupante que el registro pudiera utilizarse para determinar oficialmente quién tiene la condición de periodista, ya que ello podría generar restricciones y afectar el ejercicio de la libertad de expresión.
Por esa razón, consideró que cualquier mecanismo de registro debería ser de carácter voluntario y surgir de un proceso de diálogo en el que participen periodistas, organizaciones civiles y agrupaciones o redes de comunicadores de las distintas regiones.
También advirtió que las nuevas plataformas y herramientas digitales han transformado la manera de informar y ejercer la libertad de expresión, por lo que establecer una definición cerrada de periodista podría dejar fuera a personas que actualmente realizan labores informativas desde espacios independientes o comunitarios.
Otro punto que tendría que analizarse es la protección de los datos personales. Un padrón implicaría concentrar información de quienes ejercen el periodismo, por lo que las autoridades tendrían que establecer mecanismos claros para impedir filtraciones o un uso indebido de esos datos.
Domínguez alertó además sobre la posibilidad de que un registro termine generando diferencias entre comunicadores, creando una especie de clasificación entre periodistas con mayor reconocimiento y aquellos que trabajan de manera independiente o desde medios comunitarios.
En su opinión, cualquier instrumento que llegue a implementarse debería servir para facilitar el acceso a medidas de seguridad y protección, sin importar el tamaño del medio, la plataforma utilizada o el nivel de exposición pública de cada periodista.
Por ello, consideró que el debate debería ir más allá de definir quién puede ser incluido en un padrón y concentrarse en conocer directamente las necesidades del gremio frente al escenario de violencia que enfrenta.
Finalmente, sostuvo que la construcción de cualquier propuesta debe realizarse de manera abierta y con la participación de periodistas y organizaciones con experiencia en materia de libertad de expresión, para garantizar que una iniciativa planteada como mecanismo de protección no termine afectando el derecho a informar.



