* La degradación y contaminación de estos ecosistemas también incrementa riesgos ambientales y de inundación en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río-Medellín**
Por Luis Ortiz
Veracruz, Ver.- La pérdida y deterioro de los humedales no solo representa un problema ambiental, sino que también puede tener consecuencias para la salud de la población, particularmente de niñas y niños, advirtió Beatriz Solís Rincón, fundadora del Colectivo Humedales Restaurando el Ecosistema.
La activista señaló que la contaminación y degradación de estos cuerpos de agua puede generar condiciones que favorezcan padecimientos como asma y alergias, además de exposición a sustancias y gases derivados de aguas residuales y materia orgánica en descomposición.
“Como personas, cáncer, alergia, asma; en los niños, problemas degenerativos”, expresó al explicar los posibles efectos de vivir cerca de ecosistemas severamente deteriorados.
Solís Rincón detalló que los humedales funcionan como parte de un sistema ambiental que ayuda a regular el agua y las condiciones del territorio. Sin embargo, cuando son fragmentados por construcciones, infraestructura, rellenos o modificaciones de los flujos hídricos, pierden parte de esa capacidad.
Actualmente, dijo, existen cuerpos de agua que se desbordan con mayor rapidez y posteriormente se secan en poco tiempo, comportamiento que consideró una señal de alteración del ecosistema.
La situación también incrementa riesgos para las ciudades, entre ellos inundaciones, erosión del suelo y problemas relacionados con las redes de agua, drenaje y saneamiento.
La fundadora del colectivo señaló que uno de los puntos más preocupantes es Arroyo Moreno, donde se ha registrado acumulación de sedimentos y, según los monitoreos realizados, presencia de aguas residuales y descargas que presuntamente se realizan de manera clandestina.
Advirtió que el problema abarca distintos puntos de la zona conurbada y alcanza sectores de Veracruz, Boca del Río y Medellín de Bravo, con afectaciones que comienzan a extenderse hacia Alvarado.
Ante este escenario, organizaciones ambientales impulsaron una mesa de trabajo con autoridades de los tres niveles de gobierno, con el propósito de revisar las condiciones de los humedales y establecer acciones de restauración.
Solís Rincón consideró que el deterioro todavía puede revertirse, pero será necesario recuperar la conexión entre los distintos componentes del ecosistema y frenar nuevas afectaciones provocadas por el crecimiento urbano.
También pidió mayor vigilancia sobre los proyectos de construcción y el cumplimiento de los dictámenes de factibilidad, al considerar que el desarrollo urbano sin ordenamiento puede acelerar la pérdida de estos espacios naturales.
“Somos parte de ellos”, afirmó al referirse a los humedales y a la necesidad de que la población entienda que su conservación también está relacionada con la seguridad ambiental y la salud de quienes viven en la zona.



