Quiere saber cuáles son las colonias que más se inundan en Veracruz-Boca del Río-Medellín, aquí se lo decimos

Luis Ortiz

Investigador del Inecol alerta sobre la pérdida de lagunas naturales y la falta de obras hidráulicas que agravan el riesgo cada temporada de lluvias

Varias colonias y fraccionamientos de la conurbación Veracruz–Boca del Río–Medellín se encuentran entre los puntos más vulnerables a las inundaciones, advirtió César Vázquez González, investigador del Instituto de Ecología (Inecol).

Entre las zonas señaladas destacan Floresta, en Veracruz; Carranza y Fernando Gutiérrez Barrios, en Boca del Río; además de Puente Moreno y Arboledas San Ramón, en Medellín.

De acuerdo con el especialista, la falta de infraestructura hidráulica suficiente, el deficiente mantenimiento de drenajes y cárcamos, y la urbanización de humedales han incrementado el riesgo de anegamientos en los últimos años.

“Veracruz siempre ha sido, y en particular la zona conurbada, una región expuesta a tormentas tropicales y huracanes, no porque entren directamente, sino por las precipitaciones que provocan estos eventos”, explicó Vázquez González.

El estudio, financiado por la International Tropical Organization (ITO), se realiza desde 2013 y analiza los impactos económicos, sociales y ambientales de las inundaciones provocadas por fenómenos meteorológicos como los huracanes Stan (2005) y Karl (2010), que marcaron un antes y un después en la vulnerabilidad costera.

El investigador distinguió dos tipos de inundaciones: las pluviales, ocasionadas por lluvias intensas, y las fluviales, derivadas del aumento del nivel de los ríos tras el paso de tormentas o huracanes. Estas últimas —advirtió— resultan más severas debido a la saturación del subsuelo y la desaparición de humedales y manglares, que antes funcionaban como amortiguadores naturales.

Vázquez González insistió en que es urgente apostar por soluciones basadas en la naturaleza, como la recuperación de lagunas interdunarias, para reducir el impacto de las lluvias en zonas urbanas que han perdido sus vasos reguladores.

“Recuperar las lagunas no solo es una medida ambiental, sino también de seguridad urbana”, subrayó.