Fidel Pérez
Veracruz.- La propuesta de Rocío Nahle de censar a los periodistas de Veracruz, a través de la Comisión Estatal para la Atención y Protección a Periodistas (Ceapp), desató una ola de críticas y rechazo en el gremio periodístico
Para Rodolfo Herrera, presidente de la Asociación de Periodistas de Veracruz (APEV), la idea tiene dos lecturas: «deshacerse de falsos reporteros y, a su vez, mantener el control sobre los verdaderos periodistas, sobre las voces críticas».
Jorge Faibre, director de Noticias de TV Azteca Veracruz, comentó que la gobernadora del estado pide ética y profesionalismo al gremio periodístico en Veracruz, en referencia a los medios que hacen su tarea de cuestionar las acciones de gobierno.
«El trabajo de los medios, es justamente ese, cuestionar al poder para que las cosas que no están bien puedan cambiar y sobre todo contrastar el discurso con la realidad», sostuvo.
Esperanza Morales periodista con mas de 30 años de antigüedad y directora del portal digital Infoveracruz, advirtió que el objetivo del censo es alinearse a la Ley Mordaza de Sheinbaum y tiene como finalidad acallar las voces críticas que incomodan al gobierno.
Es un ensayo en todas las entidades de cara a las elecciones intermedias del 2027 para sepultar al único contrapeso que tienen y evitar una derrota electoral, recriminó.
Arturo Reyes Isidoro, columnista con más de 40 años en el ejercicio, también cuestionó la elaboración de un censo de periodistas para saber cuántas personas se dedican a la actividad en el estado.
«Su respuesta me dejó la idea de que entonces ni el propio gobierno tiene un directorio completo y actualizado de los medios, lo mismo digitales que impresos, además de televisivos y radiofónicos. Esa debió haber sido la tarea inicial de su equipo de comunicación social desde que inició su campaña a la gubernatura, tener un listado completo de quién es quién para saber la importancia y el papel de medios y periodistas», fustigó.
Si respaldan hacer un censo, entonces, reflexionó, a un año y ocho meses de gobierno no tienen preciso el tamaño y la importancia del periodismo veracruzano: «Sin duda, hay un gran desdén hacia los medios, más hacia los críticos e independientes. No les interesan. Pero en su pecado llevan la penitencia».
La periodista Noemí Valdez Alemán, con más de 15 años de experiencia, criticó quea111 la historia demuestra que cuando el poder político asume la facultad de definir quién es y quién no es periodista, se abre la puerta a la discrecionalidad.
Exigir un registro administrado directa o indirectamente por el Gobierno, recriminó, genera «el riesgo de certificar a voces afines (que hay muchos) y marginar, ignorar o precarizar a periodistas independientes y críticos».
Además, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha establecido que la colegiación obligatoria o los registros estatales requeridos para ejercer el periodismo contravienen la Convención Americana sobre Derechos Humanos, pues la labor informativa no debe depender de una autorización gubernamental: estaríamos ante un tema inconstitucional o ilegal, advirtió.
Por otro lado, señaló, la creación de un padrón estatal plantea serias dudas sobre el uso de los datos personales pues darle al gobierno tu ubicación, datos de contacto etc representa un riesgo latente de filtración o mal uso por parte de actores políticos.
Para la columnista Quetzalli Carolina Vázquez, puntualizó que «el presidente de la CEAPP dijo hace unos meses que no se puede hacer un censo porque lo prohíben los organismo internacionales».
Pero independientemente de eso, la pregunta es: ¿Confiamos en que esas listas queden en buenas manos? Dejar datos de cada periodista o comunicador que hay en el estado es un riesgo puede llegar a manos incorrectas y poner en riesgo a los comunicadores, lanzó.
Y fue más allá: «la otra pregunta sería ¿Quién define quién es periodista y quién no?».



