Colectivo Voces
El fallecimiento de Antonio Vázquez González, ampliamente conocido como “El Diablo”, deja un vacío entre quienes lo conocieron tanto dentro como fuera del ámbito policiaco, donde construyó una larga trayectoria marcada por años de servicio en distintas regiones del estado de Veracruz.
Antes de incorporarse de lleno al servicio público, cursó la carrera de Derecho —aunque no logró concluirla— y destacó en el deporte como portero del equipo de segunda división Delfines de la Universidad Veracruzana, en Xalapa. Esta etapa fue clave en la formación de su disciplina, fortaleza y carácter competitivo, rasgos que más tarde definirían su carrera.
Sus primeros pasos laborales los dio como ayudante del entonces secretario general de Gobierno, Ignacio Morales Lechuga, experiencia que le abrió camino en el sector de seguridad. Con el tiempo, se desempeñó como delegado de Seguridad Pública durante la gestión de Felipe Amadeo Flores Espinosa, con quien mantuvo una relación cercana basada en el respeto. En ese periodo también ocupó el cargo de jefe de ayudantía, consolidando su experiencia operativa y su vínculo con altos mandos.
Uno de los momentos más relevantes de su trayectoria fue cuando asumió como coordinador de la Policía Intermunicipal Veracruz–Boca del Río, responsabilidad que desempeñó durante seis años, en una etapa clave en la que participó en estrategias de vigilancia y coordinación regional.
Posteriormente, continuó su labor en el sur del estado al fungir como inspector de Policía en Coatzacoalcos durante la administración de Rogelio Lemarroy González. En esta ciudad también ocupó el cargo de coordinador intermunicipal, donde tuvo participación directa en operativos y acciones de seguridad.
A lo largo de su carrera, fue asignado como delegado de la Secretaría de Seguridad Pública en diversos municipios, entre ellos Acayucan, Veracruz, Las Choapas, Cosamaloapan, Pánuco y Martínez de la Torre, lo que le permitió consolidar un amplio conocimiento del territorio y de la operación policial en el estado.
Su trayectoria culminó como primer comandante de la Policía Ministerial, una de las responsabilidades más relevantes dentro del ámbito de procuración de justicia.
Entre sus compañeros, “El Diablo” fue recordado por su carácter firme y su particular forma de imponer respeto. Era conocida una frase que utilizaba al momento de interrogar a presuntos delincuentes:
“Tienes dos opciones: una, que me digas por las buenas la verdad… y la otra, que se te va a parecer el diablo para que me digas la verdad. ¿Cuál quieres?”
La mayoría optaba por la primera. Su reputación lo precedía.
Pese a su fama y a la dureza de su carácter, quienes trabajaron con él coinciden en que también fue un policía conciliador, que privilegiaba la resolución de conflictos antes de escalar a situaciones mayores.
Antonio Vázquez González deja como legado una carrera sólida en la seguridad pública veracruzana. Para muchos, será recordado como un elemento comprometido, con amplia experiencia y un estilo firme que marcó a toda una generación dentro de las corporaciones policiacas.
Con profundo pesar, en Colectivo Voces lamentamos el sensible fallecimiento de nuestro querido amigo Antonio Vázquez González.
Nos unimos al dolor que embarga a su familia y seres queridos, deseando pronta resignación ante esta irreparable pérdida. Su recuerdo permanecerá siempre en quienes tuvieron el privilegio de conocerlo.
Que Dios lo reciba en su gloria y brinde fortaleza a todos sus familiares.



