*Coatza, Acayucan, Sayula gracias AMLO
*Falta cumplir devolver requisa al puerto jarocho
*Muchas familias en la angustia e incertidumbre
“Hay gobiernos como los de antes, que quitaban. El nuestro da”: Andrés Manuel López Obrador
Xalapa, Ver., 05 de agosto de 2024.- Buen lunes apreciado lector:
Si bien se puede estar en desacuerdo con su política de (in) seguridad pública, es Imposible para los nativos del sur, aún con toda la desconfianza que su gobierno ha generado, no reconocer lo hecho por el “tabascruzano” Andrés Manuel López Obrador en la región de Coatzacoalcos, Acayucan, Sayula con el corredor transístmico con Oaxaca, por Salina Cruz y la inauguración de la necesarísima carretera Acayucan-La Ventosa.
Esto, ayer desde Sayula, la tierra de Miguel Alemán González, que precisó AMLO, contribuyó en los inicios ahí, de la Revolución Mexicana de 1910, como bien recordó que hizo el papá del expresidente Alemán Valdés mientras no dejó de presumir su nueva “revolución pacífica”. La suya.
Allí mismo la virtual sucesora Claudia Sheimbaum ofreció continuidad y todos los apoyos de su gobierno para el pueblo y en particular, su alegría por el arranque oficial de la refinería de Dos Bocas, ovacionando a la creadora y gobernadora electa de Veracruz, la renacida Rocío Nahle, también de gira con ellos y muy defendida por López O.
NO COMAS ANSIAS, TE FALTA EL PUERTO
En apariencia a don AMLO ya se le cuecen las habas para irse en octubre, como dijo este domingo en Sayula, para dejarle a doña Claudia la responsabilidad; pero los que no quieren que se vaya sin antes cumplirles su promesa formal de devolverles la concesión de los servicios portuarios de Veracruz, que les dio el Presidente Adolfo López Mateos y les arrebató “arbitrariamente, con maniobras, argucias y falacias en 1991, Carlos Salinas de Gortari”, son precisamente los socios del sindicato de trabajadores Maniobristas, carretilleros Cargadores del puerto jarocho que encabeza el licenciado Alejandro Pulido Cueto.
En el puerto de Veracruz es el tema de estos días. Entre los extrabajadores portuarios y sus familias existe no solo la renovada esperanza, sino, la convicción de que antes de dejar su cargo, el Presidente Andrés Manuel López Obrador les devolverá sus bienes robados por el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, en la requisa ordenada en 1991 y orquestada entre otros, por el implacable “Arsénico” Farell Cubillas, entonces Secretario de Trabajo y el mal recordado Córdoba Montoya.
Dicen que como escribió George Orwell en 1944, la historia siempre la escriben los vencedores y por eso buscaron toda la forma posible de dañar la imagen del envidiable trabajo de los jarochos, que en la mente malvada de Salinas era un jugoso negocio más, para él.
Entre los veracruzanos se habla de que incluso el propio Salinas y amigos se adueñaron del control de edificios sindicales, cuentas bancarias y despojaron de su fuente de ingreso a por lo menos 900 socios activos de los que a la fecha ya solo quedan unos 500, porque casi la mitad se han ido muriendo por la desesperación y la angustia de haber perdido el sostén familiar.
Alejandro Pulido, uno de los sindicalistas que han llevado la negociación con el gobierno que se extingue no se cansa de explicar a todo aquel que le escucha ya sea en La Parroquia, Los Farolitos, en Los Portales o en el Malecón, afuerita del Emporio, que todos los días le rezan al Creador y hacen “changuitos” para que en verdad les cumpla el Peje su ofrecimiento y les devuelva su sostén económico.
“La situación del sindicato de maniobristas, carretilleros y cargadores y la empresa Servicios Portuarios que era nuestra: fue una empresa sustentada desde la época de Adolfo López Mateos que nos dio la concesión de los muelles y se conformó una alianza de los tres sindicatos. La requisa se hizo en 1991.
“A pesar de lo que se dijo desde entonces la requisa no tuvo fundamento legal porque había rentabilidad en lo que hacíamos. Toda la maquinaria, la portacontenedoras, grúas, montacargas, traylers, plumas, era de nosotros.
“Inventaron todo de lo que fuimos acusados. Nosotros éramos empleados, los navieros eran los jefes. El primero de junio de 1991 nos echan a la calle, nos quitan los edificios que son siete, hay escrituras que lo garantizan nos quitan todo hasta unas cuentas de la empresa y del sindicato que aún existen en Banamex.
“Hace cuatro años que empezamos a tratarlo con el Presidente López Obrador; se comprometió a devolverlo a los trabajadores porque lo que era del pueblo es del pueblo.
“Desde entonces hemos sustentado todo y llevando nuestras demandas en el marco legal, de manera ordenada y apegada a derecho. Hemos tenido reuniones con Gobernación y el IMSS, Trabajo, con todos para establecer cómo se iba a hacer la devolución de los bienes que son propiamente nuestros; tanto la maquinaria como el usufructo, la concesión del muelle es de nosotros y está todavía viva, por eso estamos luchando para que se nos paguen los años que están explotando y se robaron las empresas que se quedaron con nuestro esfuerzo, que ahora son de amigos del mismo Salinas de Gortari. No pedimos más. El Presidente quedó muy puntual y formal de devolvernos todo y estamos a la espera antes de que se vaya…”.
¿En verdad el cuasipaisano Andrés Manuel cumplirá la palabra empeñada?
A propósito, circula el libro “La Requisa Portuaria de Veracruz. Su impacto en el desarrollo portuario de México”. Del reconocido servidor público Luis Arturo Ugalde Álvarez y prólogo del también experimentado analista Hugo Cruz Valdés.
Y le recuerdo apreciado lector cuide el agua y las plantas. Tenga paz en su hogar.
gustavocadenamathey@hotmaill.com



