Medellín de Bravo, Ver.— Mientras el alcalde Samuel Acosta Martínez continúa recorriendo colonias y atendiendo de frente las necesidades de la gente, el llamado “eterno candidato” Guillermo Herrada vuelve a apostar por el escándalo, el grito… y la confrontación.
Este día, un reducido grupo —no más de 15 personas— encabezado por Herrada irrumpió en una jornada de trabajo del Ayuntamiento en El Tejar, donde personal municipal realizaba censos y acciones de mejora en la comunidad. Lejos de sumar, llegaron a reventar.
Testigos señalan que el exaspirante político llegó con gritos, ofensas y actitud provocadora, lanzando ataques directos contra la presidenta del DIF y el director de Gobernación, quienes, a pesar del ambiente tenso, intentaron entablar diálogo.
Pero del otro lado no hubo apertura… solo gritos, exigencias y desesperación por protagonismo.
¿Estrategia o berrinche político?
Mientras las brigadas municipales llevan meses trabajando “a ras de suelo”, atendiendo reportes y dando resultados, Herrada parece haber iniciado una campaña de desgaste basada en señalamientos, movilizaciones pagadas y difusión de información dudosa.
Los medellinenses ya descifraron que en su tierra hay dos realidades: por un lado, un gobierno que camina las calles, escucha y actúa, mientras por el otro un personaje que aparece solo para confrontar… y perder.




