Veracruz, Ver., 27 de enero de 2025.- Desde hace muchos años, el puerto de Veracruz ha sido presa de un grupúsculo integrado por fifís enquistados en el palacio municipal succionando el presupuesto que, en teoría, debe ser para beneficio del pueblo.
Esto último para nada ha ocurrido, al contrario, la ciudad jarocha se sitúa como una de las que mayor rezago social registra, con calle destrozadas, sin alumbrado público y una inseguridad angustiante.
Por eso es importante que llegue a gobernar Veracruz una persona que haya emergido del pueblo, de entre la gente. Que se haya subido al camión y que haya comido picadas del mercado con Doña Bella y tacos de pibil de los de Notiver. Lo mismo que recibir un maltrato de la despachadora de tortas Sarita.

Eso nos identifica a la mayoría de los jarochos que no tenemos para pagar costosos viajes en el extranjero con asientos en primera clase, ni mucho menos que nuestros hijos estudien en colegios fresas de Monterrey o de Miami.
No sé ustedes, pero a mí los juniors ya me cansaron.
Por eso me pareció una buena noticia saber que Morena ha mostrado diversas señales de que la virtual candidata a la presidencia municipal de Veracruz se llama Rosa María Hernández Espejo.
Y es mi amiga. Amiga de mucha gente como nosotros. Amiga del pueblo.

A la diputada federal todo le ha costado, tal como a ustedes y a mí. Y mire que ha logrado: Licenciada en comunicación y derecho, doctora en educación. Ha sido dos veces diputada federal, la última, ¡con 98 mil votos! Nada menos que el número más alto de votos que ha recibido un candidato a diputado en la historia de Veracruz.
Ya es tiempo de contar con una presidenta municipal que sí nos represente a quienes sabemos de esfuerzos, de levantarnos temprano, acostarnos tarde, de desvelos y sinsabores. Que represente la profunda historia de lucha y cambio que significa Veracruz.
Rosa María sí me representa.
Ella es del pueblo y si Morena decide será la próxima presidenta del pueblo.
Con Rosa María ¡Ya nos toca!
Rosa María Hernández Espejo




