GÉNERO NUNCA FUE PERSPECTIVA DE MUJERES
Veracruz, Ver., 18 de noviembre de 2023.- Hace unos días, México despertó con la noticia de que el magistrado suplente del Tribunal Electoral de Aguascalientes, Jesús Ociel Baena, famoso por autodenominarse “no binario”, había sido asesinado dentro de su propia casa, por su pareja. Los colectivos de la diversidad y sus voceros quisieron manipular la situación a favor de su agenda, al hacer manifestaciones y exigir que el caso se investigara cómo “crimen de odio”. Sin embargo todas las investigaciones efectuadas han demostrado que no hubo una tercera persona implicada, y que fue su pareja, de nombre Dorian Daniel, quien le había asesinado, para posteriormente suicidarse. Con los estudios toxicológicos de la Fiscalía de Aguascalientes se afirmó que se encontraron rastros de metanfetaminas en la sangre del sujeto activo. Por lo tanto, su asesinato no es un crimen de odio: Jesús Ociel Baena no fue asesinado por pertenecer al colectivo de la diversidad.
En este caso en particular, es incorrecto afirmar que “los discursos de odio” matan, porque Ociel fue asesinado por alguien de su mismo “gremio”, quien además era su pareja desde hace varios años. Por lo tanto, no se debería inculpar a ninguna persona que disienta de la ideología de género de este lamentable suceso. Es más, se podría afirmar, que dentro de la comunidad diversa, las mismas estadísticas señalan que en ocasiones es la pareja quien ha sido el sujeto activo (perpetrador) del delito. No se puede culpar a quienes disentimos del dogma del género de la comisión de homicidios pasionales entre las personas homosexuales.
Este caso ha sido utilizado por algunos medios de prensa y los colectivos LGTByZ para presionar en la implementación de su agenda política. Jesús Ociel Baena en vida fue instrumentalizado para incidir en reformas que colocaron las peticiones de los hombres “que dicen sentirse mujeres” por encima de las necesidades de las mujeres. Sus acciones propagandísticas promovieron la nulificación de la patria potestad, la enseñanza de su ideología en las escuelas, la promoción de la confusión en la identidad sexual de la infancia y la incorporación de cupos laborales para personas de estos colectivos sin tener méritos academicos o preparación (es decir que por el sólo hecho de ser homosexual o transexual se les diera trabajo). Todas las personas merecen tener acceso a un trabajo, y oponerse a los cupos laborales tampoco es odio. Los trabajos en gobierno deben adjudicarse a quienes cumplan con los requisitos de idoneidad y conocimientos, sin importar la orientación y/o la identidad sexual de las personas. México necesita personas preparadas en todas y cada una de las posiciones dentro del gobierno. Dar un trabajo a una persona solo por tener una característica personal, discrimina a quienes no poseen esa característica, además de que se vulnera el principio de eficiencia que debe proporcionar el Estado en sus servicios a toda la comunidad.
Ahora con su muerte, Ociel sigue siendo instrumentalizado. Para empezar en los homenajes y misa, se ha colocado su féretro junto al de su victimario. ¡Imagínense los últimos minutos de su vida! Ahora le colocan junto al ataud de su agresor, de quien estuvo huyendo… Otro aspecto que me hizo reflexionar una amiga, es el hecho de que se le hizo una misa cuando él en su vida siempre hizo notar que no era creyente. ¿Si Ociel pudiera hablar que diría? Se le colocó junto a su victimario y se le colocó dentro de una iglesia, de la cual simpre dejo claro no coincidir en ideales de vida. Para quienes implementan la agenda global, las personas son utilizadas vivas o muertas para lograr los fines…hasta misas les hacen con tal de alimentar el discurso.
Desde entonces, diversos activistas de la diversidad han estado violentando a quienes han sido valientes en su denuncia a los graves daños e incongruencias de la ideología de género. Salma Luévano, Clemente García y otros activistas han culpado de lo ocurrido a las diputadas Teresa Castell y América Rangel, a las senadoras Martha Márquez y Lily Tellez y al aspirante a candidato independiente, Eduardo Verástegui. Leo con asombro que por el sólo hecho de pensar diferente se les culpa de algo ilógico. DISENTIR DE LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO NO LES HACE PROMOTORES DE LOS HOMICIDIOS ENTRE LAS PAREJAS HOMOSEXUALES. Y todavía quiere apuntar algo más grave: El término género finalmente nos demuestra que nunca se pretendió ayudarnos a las mujeres sino posicionar la agenda de la diversidad. Hoy vemos otra vez más, como a nombre del género, hombres que dicen sentirse mujeres cuentan con el cobijo de la ley y de la cultura para violentar y amenazar a las mujeres que no pensamos igual. Mientras se utiliza el triste caso del magistrado suplente para posicionar su agenda y sus privilegos, muchas mujeres valientes son acosadas, denigradas y perseguidas. Hombres opositores a la ideología también son insultados. Eso no se visibiliza.


