Fidel Pérez
Veracruz.- Aquí, en Poza Rica, el olor a muerte llegó 20 días antes de la festividad prehispánica: Día de Muertos.
En este lugar, se respira lodo pestilente, aire putrefacto, pero emana «un pueblo que levanta al pueblo y sin la ayuda del gobierno, ni de partidos políticos»,
El reclamo de Yoselín, Marina, don César, don Mario y Martha Leticia Ramírez Morales, afectados por la inundación causada por el desbordamiento del río Cazones en Poza Rica, no tiene eco.
A ocho días del desastre, ni el gobierno de Veracruz, ni el de la República han llevado apoyos, hasta ayer por la noche, menos los partidos políticos, fustigan.
«El apoyo ha sido entre vecinos, amigos y gente que viene de fuera», exhibe doña Marina, habitante de la colonia Independencia.
Niega que el gobierno de Veracruz les haya apoyado y revira con sarcasmo cuando se le insiste si alguien del gobierno les ha llevado ayuda: «¿qué es el gobierno, no sabemos que es eso?», y cruza la mirada con Yoselín, quien le acompaña.
Es jueves, el sol se asoma fuerte, parece haber vencido la rudeza del Río Cazones que, a decir de la gobernadora Rocío Nahle, se desbordó «ligeramente», pero en realidad devastó la ciudad, parte de la zona norte de Veracruz.
Lo cierto es que la furia del Cazones, durante la madrugada del viernes 10 de octubre, de acuerdo con doña Marina: «me dejó con una mano atrás y otra adelante. Aunque, gracias a Dios no hay pérdidas humanas».
Detienen con cárcel a quienes ayuden, que no sea gobierno
La gente no refleja cansancio, pero las huellas del devastador Cazones dan cuenta de su ira: en las casas se notan los dos metros de altura que alcanzó el agua.
Las palas, picos y carretillas escasean, son pocas pero sirven para sacar parte del lodazal de las calles, donde las percudidas botas de hule no tienen fecha de limpieza.
Con las huellas de esa suciedad, desde la calle Independencia de la colonia del mismo nombre don César asesta un golpe, similar al que dio el Cazones la madrugada del viernes 10 de octubre:
«Ha venido gente de fuera y se ha regresado porque el gobierno los está deteniendo y el que no se lo llevan a la cárcel detenido», suelta molesto.
Don Miguel, que fue a apoyar a don Mario, asume que el golpe de agua del Cazones, fue intenso en las colonias Gaviotas I y II, La Rueda, Poza del Cuero e Independencia.
La devastación también alcanzó a la colonia México, a donde el arroyo Sal si Puedes, que alcanzó los dos metros, y donde hasta ayer la ayuda del gobierno no aparecía, según Martha Leticia Ramírez Morales.
Leticia fue contundente al asegurar que la alerta de Pemex se oyó entre las 4 y 4:30 de la mañana del viernes 10 de octubre, y que antes de eso no hubo aviso.
Dijo que aproximadamente una hora después del silbido, el agua ya había anegado muchas viviendas.
Pero la gobernadora Rocío Nahle aseguró que «sí sonó la alarma y no, no había manera de que se midiera antes la cresta».



