Protestan contra el daño ambiental y económico que ha dejado el derrame de hidrocarburo, aunque Nahle presume «playas limpias»

Fidel Pérez

Veracruz.- Luego de que Rocío Nahle insistió en que las playas de Veracruz «están limpias», decenas de habitantes de Pajapan marcharon para exigirle que atienda los daños embientales y económicos que ha dejado el derrame de hidrocar¹¹1111¹buro en el litoral veracruzano.

Pajapan es un municipio ubicado en la región Olmeca al sur de Veracruz y uno de los primeros en registrar el arribo de chapopote y combustible, del que hasta hoy el gobierno desconoce al responsable.

Con pancartas en las que exhibían peces y tortugas muertos, los inconformes reprocharon que la limpieza de las playas y la laguna ha sido insuficiente, aunque Petróleos Mexicanos (Pemex) y funcionarios nahleistas aseguran un retiro de más del 80 por ciento del combustible derramado.

Durante su caminata en Playa Linda, donde se concentra la afectación más fuerte de contaminación por el derrame, los manifestantes lanzaron arengas como «no al ecocidio» y, de paso, culparon a Pemex por el derrame.

Entre los participantes, asistieron familias que viven cerca de la laguna del Ostión que explicaron que ésta, junto con sus manglares, están en restauración ambiental, pero señalaron que el derrame las pone en riesgo.

Acusaron que la limpieza de playas, que en Pajapan son tres, y de la Laguna «ha sido insuficiente», aunque Petróleos Mexicanos (Pemex) y autoridades presuman que se ha retirado más del 80 por ciento del crudo derramado.

Los protestantes, que marcharon bajo el sello de «Marcha por el Mar y La Laguna», coincidieron en que el hidrocarburo sigue arribando y «no hay quién lo pare».