Fidel Pérez
Veracruz, Ver., 16 de febrero de 2024.- Luego de que un Juez de Almoloya de Juárez ordenó la liberación del ex Fiscal General de Veracruz, Jorge Winckler, por los delitos de desaparición forzada y secuestro, en Veracruz otro similar cumplimentó en su contra una nueva orden de aprehensión por el delito de tortura.
Un juez de Control del distrito judicial de Toluca, con sede en el penal de Almoloya de Juárez, liberó al ex Fiscal durante el bienio del panista Miguel Ángel Yunes Linares, luego de obtener un amparo que logró y que obligó a variar la medida cautelar por la de resguardo domiciliario.
No obstante, ya en su traslado hacia los juzgados del penal de Pacho Viejo, ubicado en el municipio de Coatepec del estado de Veracruz, una nueva orden de aprehensión le fue girada y cumplimentada pero ahora por el delito de tortura, por lo que volvieron adetenerlo.
La Fiscalía General del Estado confirmó que cumplimentaron orden de aprehensión en contra de Jorge Winckler, ex Fiscal de Veracruz, por el delito de tortura. Y detalló que los hechos ocurrieron en mayo del 2018, en contra de Francisco Zárate Aviña, escolta del ex fiscal duartista Luis Ángel Bravo Contreras, cuando precisamente se desempeñaba como Fiscal de la entidad.
El ex funcionario estatal, será presentado en audiencia inicial ante el Juez de Proceso y Procedimiento Penal Oral del Distrito Judicial de Xalapa, con sede en Pacho Viejo, para que defina su situación jurídica dentro del proceso penal 47/2022.
Momentos antes de su arribo al penal de Pacho Viejo, autoridades de seguridad armaron un fuerte dispositivo de seguridad en donde daría inicio su audiencia inicial.
Anoche corrió fuerte el rumor de que al ex fiscal le habían concedido arraigo domiciliario y una fianza de 500 mil pesos, pero una vez concedido el beneficio fue reaprehendido al salir del Centro Federal de Altiplano.
Winckler fungió como fiscal general de Veracruz desde diciembre de 2016 hasta septiembre de 2019, cuando fue destituido por no revalidar su certificado de confianza.
La Fiscalía de Veracruz imputó los delitos mencionados y logró que se dictara prisión preventiva oficiosa por un año tras su detención en 2022.
A pesar de las acusaciones, Winckler ha negado los cargos, calificándolos como una persecución política y asegurando su inocencia. Incluso antes de huir, rechazó haber cometido delitos y criticó la emisión de la orden de aprehensión como una maniobra política.



