Ricardo Ravelo
En días recientes se suscitó un conflicto entre algunos miembros del Sindicato de Trabajadores Maniobristas, Carretilleros y Cargadores del Puerto de Veracruz, que encabeza Alejandro Pulido Cueto, quien desde hace poco más de un lustro inició una lucha legal para recuperar diversos bienes –cuentas bancarias, edificios, cobros por usufructo de maquinaria en los muelles del puerto de Veracruz –que les fueron arrebatados en 1991, tras la requisa que ordenó el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari.
El conflicto lo causó Raymundo Arturo Lara Martínez, el último secretario general que en 1991 entregó los bienes sindicales que pertenecían a los trabajadores portuarios. Actualmente acusa que Pulido Cueto y su grupo se han beneficiado de la lucha sindical, pero olvida que él saqueó las arcas sindicales –se asegura que se quedó con una suma que en ese tiempo oscilaba entre los 25 y 30 millones de pesos — que guardaba celosamente en un colchón de su casa.
El sainete provocó la reacción de Pulido Cueto, quien presentó una denuncia en contra de Lara Martínez y varios exobreros más, entre ellos, Cuitláhuac González Castillo, Andrés Emilio Campos Caballero, Adrián Barragán Aguilar, Víctor Alejandro Villar Domínguez, Jorge Olea Arrazola, Juan Camarero Hernández, Rosalío Segura Rizo, Nicolás Hernández Cornejo y Agustín Lima Figueroa.
Los delitos de lo que se acusa a este grupo de alborotadores del sindicato de maniobristas usurpación de funciones, falsedad ante autoridad, uso de documentos falsos, entre otros, de acuerdo con los artículos aplicables al Código Penal del Estado de Veracruz.
En su relatoría de hechos, el dirigente sindical Alejandro Pulido Cueto dice que el pasado 15 de abril tuvo conocimiento de que los denunciados se ostentaban como miembros de una supuesta directiva sindical diversa; lo anterior, derivado de la publicación de una nota periodística en el diario “Notiver”, en la que los actuales acusados, entre ellos Lara Martínez, dijeron ser representante del sindicato.
Añade que los acusados en reiteradas ocasiones se han ostentado como integrantes de una supuesta directiva sindical diversa, sin contar con reconocimiento legal alguno.
Lara Martínez era miembro del sindicato de maniobristas, pero ahora pretende disputar el poder a Alejandro Pulido, quien lleva a cabo una lucha legal desde hace cinco años con el objetivo de recuperar los bienes que precisamente Lara Martínez le entregó al Gobierno Federal en 1991, según dijo, porque lo amenazaron de muerte poniéndole una pistola en la cabeza. Sin embargo, Alejandro Pulido, líder de los trabajadores maniobristas, acusa en entrevista que Lara Martínez saqueó las arcas del sindicato poco antes de la requisa de 1991.
Dice que descubrieron que tenía en su casa, guardados en un colchón, más de 30 millones de pesos “de aquel entonces” y que se los robaron cuando un grupo de presuntos rateros ingresaron a la casa de Lara Martínez. Ahí le encontraron “un ladrillo de cocaína y dinero en efectivo”. Lo que siguió después fue que los ladrones se llevaron la droga y todo el dinero que se había robado de los trabajadores.
Lara Martínez tiene una larga historia de corruptelas y hasta carga con mala fama, dentro y fuera del gremio portuario, pues es ampliamente conocido en el sórdido mundo de la farándula como “La Maritza”, ya que de acuerdo con obreros portuarios consultados “suele vestirse de mujer”; que esto trascendió hace algunos años cuando en un cuarto de hotel de la Ciudad de México hallaron un vestido rojo que presuntamente Lara Martínez usaba para salir a pasear por algunas céntricas calles de la capital del país. Lo anterior le consta a varios obreros maniobristas “porque lo vimos”, dijo una de las fuentes consultadas.
A lo largo de cinco años, Pulido Cueto ha estado amenazado de muerte debido a la lucha legal y política que ha enfrentado durante ese tiempo. Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador existió la posibilidad de que el conflicto que causó Salinas de Gortari llegara a su fin con la devolución de los bienes sindicales. Pero el expresidente “nos prometió justicia y nos engañó”, afirma Pulido.
Lara Martínez y el resto de los denunciados por Pulido Cueto fueron expulsados del sindicato de maniobristas “por desleales y traidores”, dijo el dirigente en entrevista.
–¿por qué son traidores?
–Porque a Lara Martínez yo lo rescaté y ahora me paga con esta traición, con este golpe bajo. Para mi es un traidor que nos robó en el momento en que ocurrió la requisa.
Lo mismo ocurrió con el actual senador Adán Augusto López, cabecilla del grupo criminal La Barredora, cuando fungía como secretario de Gobernación. “Adán Augusto también nos agarró de pendejos” y prefirió conseguirle una concesión a un amigo suyo de Tamaulipas para habilitar un muelle donde ahora se descarga huachicol.
No obstante los engaños, Pulido Cueto se ha mantenido firme en la lucha. “Nuestro objetivo central –dice—es destrabar las 42 cuentas que nos aseguraron en 1991 y que están concentradas en Banamex; también queremos que nos devuelvan nuestros edificios y que las actuales empresas que están a cargo del puerto de Veracruz, que se crearon cuando nos quitaron los muelles, nos paguen el usufructo de más de 30 años por el uso de nuestra maquinaria.
–¿Han abordado este problema con la presidenta Claudia Sheinbaum? –se le pregunta el dirigente portuario.
–Si, ella conoce nuestro problema y confiamos en que nos hará justicia; también confiamos en Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Pública.
–Seguirá la lucha legal?
–Seguiremos hasta recuperar lo que nos arrebataron. Y reitero que confiamos en la presidenta y en Omar García Harfuch. Todo el gremio que represento tenemos depositada la confianza en este gobierno, concluye Pulido Cueto
Al término de la entrevista, el dirigente sindical pidió un litro de agua que bebió hasta no dejar una gota en el envase



