Al Pie de la letra/Raymundo Jiménez García

* NAHLE Y TELLO, ¡ESTABAN BIEN!

El jueves de la semana anterior, la gobernadora Rocío Nahle y su secretaria de Educación, Claudia Tello, sorprendieron porque inicialmente, ante el anuncio del ajuste del calendario escolar por parte de Mario Delgado, titular de la SEP, la mandataria veracruzana y la encargada de la SEV se deslindaron de dicho acuerdo.

En un primer comunicado, la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) que encabeza la senadora con licencia Tello Espinoza, informó que el estado no se sumaría “al acuerdo nacional que propone modificar el calendario escolar para adelantar la conclusión del ciclo educativo al próximo 5 de junio”.

En su posicionamiento oficial, las autoridades educativas señalaron que en nuestra entidad “continuará aplicándose el calendario escolar vigente, por lo que las actividades académicas y administrativas seguirán desarrollándose conforme a las fechas previamente establecidas”.

La dependencia estatal precisó que “las escuelas públicas y privadas deberán mantener sus labores normales, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de los programas educativos y evitar afectaciones al proceso de aprendizaje de las y los estudiantes veracruzanos”.

Asimismo, la SEV reiteró que “cualquier modificación al calendario escolar en la entidad deberá analizarse conforme a las necesidades del sistema educativo estatal y en apego a las disposiciones locales”.

Directivos y docentes fueron exhortados “a mantenerse atentos únicamente a la información difundida por los canales oficiales de la SEV”. Ese primer comunicado cerró con el eslogan oficial “Veracruz está de moda”.

Sin embargo, minutos después, el Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Educación de Veracruz, informó que se adhería y acataba el acuerdo nacional aprobado en la LXVI Reunión del Consejo Nacional de Autoridades Educativas para ajustar el calendario escolar 2025-2026, con motivo de las altas temperaturas y el Mundial de Futbol.

Quién sabe en realidad qué fue lo que motivó el deslinde inicial de Nahle y Tello. Quizá la postura de la presidenta Sheinbaum, quien había desmentido que la modificación del calendario escolar fuera un hecho consumado y puntualizó que sólo se trataba de una propuesta surgida de los titulares de Educación en los estados, pero que aún no había nada definido, remarcando la importancia de evitar la pérdida de clases. Sin embargo, inexplicablemente, sus aliadas en Veracruz terminaron dando un bandazo y decidieron acatar lo anunciado por el titular de la SEP, quien ante el aluvión de críticas al recorte de más de cinco semanas de clases para 28 millones de alumnos de educación básica y media superior, finalmente, el viernes por la noche, difundió un mensaje grabado en el que coincidió con la jefa del Ejecutivo federal: dijo que este lunes 11 se revisarán los cambios y aseguró que la decisión definitiva se tomará “priorizando siempre el aprovechamiento y los aprendizajes de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes de nuestro país. Siempre debe ser nuestra máxima prioridad, así como el cuidado de su salud y otros aspectos”.

Ayer, en el editorial de su versión impresa, el diario La Jornada, el más afín a la 4T, afirmó que “con este último anuncio pareció zanjarse la situación, y parece improbable que se mantenga la propuesta original o algo cercano a ella. De este modo, se conjura un conflicto que en pocas horas puso en pie a varios gobiernos estatales; a madres y padres de familia que de un momento para otro se encontraron con el problema de conciliar las exigencias laborales con el cuidado de sus hijos por un periodo imprevisto; a sectores significativos del magisterio e incluso a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). Para este organismo, las disposiciones planteadas como medidas emergentes y temporales para atender problemáticas públicas en el marco del Mundial de Futbol de 2026, ‘no ofrecen una solución duradera, eficiente ni eficaz; por el contrario, trasladan la carga de las obligaciones públicas a las personas cuidadoras, lo que repercute directamente en el bienestar de los menores y de quienes los cuidan’”.

Y anticipó que “cabe esperar que mañana (lunes 11) el secretario de Educación federal y sus pares de las entidades federativas den con una fórmula que armonice la necesidad de adaptación al flujo turístico del Mundial con el imperativo de respetar el ciclo lectivo y las realidades de las familias”.

Anteayer, sábado 9, Nahle y Tello se reunieron con los líderes de las secciones 32 y 56 del SNTE para afinar la propuesta que Veracruz planteará en la sesión de la Conferencia Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU).

ACUSAN TRANSAS Y
ABUSOS EN BIENESTAR

Al que ya le están cantando muy adelantadas “Las Golondrinas” es al delegado estatal de la Secretaría de Bienestar, Juan Javier Gómez Cazarín, quien muy posiblemente se vaya el mes entrante como coordinador de los comités municipales de Morena para la defensa de la Cuarta Transformación en el distrito electoral con cabecera en San Andrés Tuxtla, un rimbombante nombramiento que el partido guinda formalizará en junio próximo para que sus virtuales candidatos a las próximas diputaciones locales y federales puedan hacer precampañas muy adelantadas, ya que el proceso electoral iniciará legalmente en octubre de este año y los comicios tendrán lugar hasta el primer domingo de junio de 2027.

Sin embargo, nos cuentan que en la delegación federal existe mucha inconformidad por la presunta corrupción que se viene dando entre algunos funcionarios allegados a Gómez Cazarín, concretamente en la oficina regional de Xalapa, en donde estarían registrando en el programa de Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad a supuestos beneficiarios que en realidad no son minusválidos y que se trasladan en camionetas de alta gama.

También mencionan casos de algunos tutores del programa de Jóvenes Construyendo Futuro que estarían favoreciendo sus negocios particulares con estos apoyos de 9 mil 582.47 pesos mensuales que el gobierno federal da para personas de entre 18 y 29 años de edad en su primer trabajo.

Y, por si fuera poco, algunos empleados se quejan de que como aparentemente Gómez Cazarín ya le ganaron las carreras, ahora, con motivo de la credencialización del Servicio Universal de Salud, los está obligando a trabajar en sus días de asueto y en horas extras a su horario normal, sin recibir obviamente un ingreso extra.

Principalmente las empleadas se duelen de que, a diferencia de otros años, en esta ocasión ni siquiera les organizaron un desayuno por el Día de las Madres y, de paso, ¡las forzaron a ir a trabajar este domingo 10 de mayo!

Seguramente las mamás de sus jefes fueron muy bien recordadas y “felicitadas”.