* ¿La reciente actividad sísmica sudamericana amenaza al país?
Un reciente movimiento telúrico de magnitud 3.3 sacudió la localidad de Los Santos, en el departamento colombiano de Santander, durante la madrugada de este miércoles.
El temblor causó inquietud entre la población sudamericana, especialmente porque ocurrió mientras los equipos de emergencia rescataban a las víctimas de un previo sismo de magnitud 7.4.
De inmediato, varios usuarios en redes sociales difundieron teorías sobre un hipotético efecto dominó que podría reactivar la famosa falla de San Andrés o provocar un devastador terremoto en México.
Sin embargo, la comunidad científica desmintió categóricamente estos rumores alarmistas.
En primer lugar, los expertos aclararon que ambos eventos ocurren en sistemas tectónicos independientes.
Por lo tanto, la distancia geográfica entre los epicentros impide una transferencia de energía telúrica destructiva a miles de kilómetros de distancia.
Además, la ciencia actual carece de metodologías para predecir con exactitud el momento o lugar de un temblor.
¿Dónde se ubica exactamente la falla de San Andrés?
Esta importante fisura geológica discurre a lo largo de California, en Estados Unidos, marcando el límite entre la placa del Pacífico y la placa Norteamericana.
No obstante, el sistema de fallas tectónicas se prolonga hacia el sur a través del Golfo de California.
En consecuencia, esta estructura influye de manera directa en la actividad sísmica del noroeste mexicano, principalmente en el estado de Baja California.
¿Existe un peligro real para el territorio mexicano?
Por consiguiente, las autoridades geológicas confirmaron que los recientes eventos en Sudamérica no incrementan el riesgo para la República Mexicana.
Ciertamente, los estados de la costa del Pacífico como Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Michoacán mantienen su vulnerabilidad natural por su posición geográfica.
Asimismo, los del noroeste guardan relación con el sistema de la falla de San Andrés, pero los especialistas recalcan que la situación en el país permanece dentro de los parámetros normales.



