* Poder bajo fuego en Veracruz: 142 muertes vinculadas a la política y al gobierno, de 2018 a 2026
* 2025, el año en que explotó la violencia política, ¿por las elecciones municipales?, ¿por el primer año de gobierno de Nahle?
La muerte violenta en Veracruz también atrapa a quienes están en la política y a quienes se encuentran en su entorno.
Y en la época de la influencia creciente de Morena en el gobierno del estado se tienen 142 casos ligados con la política.
Pero no todos los fallecidos son políticos o funcionarios públicos.
De hecho, son 77 los registros que corresponden a políticos o funcionarios con una dimensión política documentada y 25 a otros servidores públicos.
102 personas ligadas directamente a la cuestión pública, el 71.8 por ciento de los casos registrados.
De los otros 40, tenemos que 23 son familiares, 9 asociados, 4 escoltas o personal de seguridad y 4 víctimas colaterales.
La violencia política no es nueva. Es una constante en la historia de la humanidad.
Pero en Veracruz ha tenido una presencia creciente a partir de 2018, casualmente cuando Morena empieza a tener presencia e influencia en Veracruz.
Son, en total, 138 homicidios confirmados.
Más tres muertes clasifiadas como suicidio:
– Faustino Lagunes Rivera, 17 de enero de 2018, exalcalde de San Juan Evangelista (2011–2013).
– Mauricio Duck Núñez, 9 de octubre de 2020, exdiputado federal y exfuncionario
– Miguel Ángel Castelán Crivelli, 3 de mayo de 2022, exalcalde de Ixtaczoquitlán (2018–2021) y extesorero municipal.
Más el fallecimiento de Zenyazen Escobar, aún sin definir si lo pondrán como homicidio o como suicidio.
Fueron nueve en 2018, cuando Morena apenas comenzaba a tener influencia fuerte.
Pero al año siguiente, ya con Cuitláhuac García como gobernador, el número creció a 14.
En los años 2020, 2021 y 2022, fueron 15 los registros por ciclo.
En 2023 el número creció a 16.
Y al siguiente año, 2024, bajó a 11.
Todo hacía parecer que la violencia política en Veracruz iba en descenso.
Pero en 2025 vino el estallido de violencia: 38 casos.
El número más alto de todo el periodo. Más de una cuarta parte —26.8 por ciento— de todas las víctimas registradas en los ocho años revisados.
La cifra rompe con la tendencia previa.
2.8 veces el promedio anual de los siete años anteriores.
2025 fue año de elecciones municipales.
Pero también fue el primer año del gobierno de Rocío Nahle.
¿Alguna de las dos causas propició esta elevación tan fuerte?
Es una violencia que alcanzó a políticos y funcionarios.
Pero que también impacto al esposo.
A la esposa.
Al hijo.
Al hermano.
Al conductor.
Al escolta.
Al colaborador.
O incluso a alguien que simplemente estaba en el lugar equivocado durante un ataque dirigido contra otra persona.
Un caso en el que se entrelazan la política y la delincuencia es el de Fernando Pérez Vega, El Pino, señalado por el entonces gobernador Cuitláhuac García, de ser parte de un grupo delincuencial
El 22 de enero de 2023 sufrió un atentado.
Y ahí murieron también su esposa, dos hijos, una sobrina y su conductor.
Seis personas, en total.
O el caso de la alcaldesa de Mixtla de Altamirano, Marisela Vallejo Orea, en abril de 2019, en cuyo atentado también falleció su esposo, Efrén Zopiyactle, y el conductor Sabino García.
Tres víctimas.
O el asesinato de Yesenia Lara Gutiérrez, que incluso fue transmitido en vivo en Facebook, en mayo de 2025, donde la muerte también se llevó a su escolta, a Miguel Ángel Navarro Lechuga, que se acercó a saludarla y a la hija de Miguel Ángel, Marisol Navarro Aquino, que murió al día siguiente.
Son episodios que difícilmente pueden entenderse si cada víctima se analiza de manera aislada.
Entre los muertos hay una diversidad de cargos.
Hay alcaldes y exalcaldes.
Candidatos.
Regidores.
Agentes municipales.
Dirigentes partidistas.
Directores de seguridad.
Policías.
Comandantes.
Funcionarios de obras.
Tesoreros.
Directores del DIF.
Colaboradores de campañas.
La violencia, por tanto, no aparece únicamente en las cúpulas estatales. Se mete hasta las estructuras municipales.
Las coincidencias llevan a pensar que la disputa por el poder político en algunos municipios coincide con la disputa por el territorio, los recursos públicos y las estructuras criminales.
Veracruz no es el remanso de calma que se quiere aparentar.
Porque en Veracruz, incluso los místicos de la política pueden terminar entre las víctimas de la violencia: esa brutalidad que golpea todos los días el lado terrenal del estado.
Si usted quiere ver el listado completo está en https://cutt.ly/RylaMrNz.
*Místicos y Terrenales
Investigación con datos para entender la política más allá del discurso.



