Patricia Dávila deja su puesto como secretaria general de la UNAM tras el escándalo por fraude en el examen de admisión

Patricia Dávila Aranda en su oficina de la Torre de Rectoría en Ciudad Universitara, el 19 de octubre de 2023. Aggi Garduño

* Su salida de la universidad pública más grande de México se da horas después de que la institución anunciara que se realizará una segunda prueba presencial para los aspirantes señalados por irregularidades

Verónica M. Garrido

México, 31 JUL 2026.- El escándalo de las trampas en el examen de admisión de la UNAM ha sacudido al equipo del rector Leonardo Lomelí. La secretaria general, Patricia Dávila, ha renunciado apenas unas horas después de que la comisión anunció la realización de un segundo examen, esta vez presencial, como solución a la crisis por fraude en el proceso de ingreso a la licenciatura, que tenía a más de 158.000 alumnos en vilo. La Universidad ha confirmado la salida y ha nombrado a Javier de la Fuente Hernández.

Dávila, que asumió el puesto en noviembre de 2023, tenía a su mando la Dirección General de Administración Escolar, el área encargada de gestionar las pruebas de acceso a la institución. Bióloga egresada de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), se convirtió en la primera mujer en ocupar ese cargo en la UNAM, en la que fungía como mano derecha del rector. Dávila se ausentó esta mañana de la conferencia donde se dio a conocer la resolución de la comisión de aplicar “un examen de control” a los aspirantes que hayan igualado o superado el puntaje necesario para ingresar a las carreras entre 2021 y 2025, esta vez de manera presencial. El rector ha reconocdio el trabajo de la exfuncionaria “en favor del bachillerato, así como su contribución decisiva a las reformas realizadas en esta gestión”.

De la Fuente Hernández, nuevo secretario general nombrado por Lomelí, es cirujano dentista por la Facultad de Odontología, maestro en ciencias por la Universidad de Londres y doctor en equidad e innovación en educación por la Universidad de Oviedo. El rector destacó su “sólida trayectoria académica y reconocido compromiso con la universidad”.

La UNAM reconoció en el informe haber detectado a estudiantes “cuya conducta sugería una serie de irregularidades”, como pudo ser el uso de materiales de apoyo prohibidos, recibir ayuda externa, acceder de forma indebida a las respuestas del examen, o el uso de internet o inteligencia artificial para resolver los 120 reactivos de opción múltiple que implican la prueba.

Se trata de la primera gran repercusión dentro de la institución, la más grande del país y América Latina, a raíz del escándalo que ha puesto en tela de juicio la capacidad y credibilidad de la Universidad para realizar la prueba en línea y a distancia, en un recorrido que puso en entredicho cerca de 160.000 exámenes.