La Columna/Fanny Yépez

* El Cenapred debe atender e investigar las denuncias sobre Laguna Verde
* El marco legal y técnico recae principalmente en la CFE
* Denuncian deterioro en el mantenimiento de los reactores

Xalapa, Ver., 27 de mayo de 2026.- La Central Nucleoeléctrica Laguna Verde, ubicada en Alto Lucero, Veracruz, es la única planta de energía nuclear en México. Su construcción inició en 1976 y sus dos unidades entraron en operación comercial en 1990 y 1995, respectivamente. Hoy en día, genera aproximadamente del 6% al 8% de la electricidad que se consume en el país.

A 50 años de haber entrado operación, trabajadores y ex trabajadores de la central de Laguna Verde, alertaron a organismos internacionales sobre una «crisis operativa y laboral».

Lo más grave de la denuncia es sobre una grave fuga de talento, fatiga laboral y riesgos de seguridad nuclear derivados directamente de los topes salariales impuestos por la reciente reforma al Artículo 127 constitucional, por lo tanto, estos severos señalamientos deben ser investigados a profundidad y seriedad que merece el tema en cuestión.

En este caso deben intervenir el (Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) y la Secretaria de Protección Civil del estado, porque de ser cierta la denuncia, la vida de miles de personas están en riesgo.

Los denunciantes señalan que hay alerta internacional, la Asociación de Jubilados de la planta envió comunicaciones formales a la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) y a la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO) advirtiendo sobre el deterioro en el mantenimiento de los reactores.

Argumentan sus señalamientos que los cambios constitucionales en la ley de salarios, han provocado que operadores altamente capacitados renuncien, dejando puestos críticos vacantes o a cargo de personal con menor experiencia, lo que aumenta el riesgo de fallas técnicas.

Insisten sobre la fatiga y sobrecarga de la planta, y señalan sobre las restricciones de presupuesto y personal, esto ha obligado a los técnicos restantes a cubrir jornadas exhaustivas, incrementando la posibilidad de errores humanos en áreas de alta sensibilidad radiactiva.

Aseguran los quejosos que hay renuncias de trabajadores especializados en la Planta Nucleoeléctrica Laguna Verde, debido a las reducciones salariales y de pensiones provocadas por las reformas al artículo 127 constitucional.

Sin el personal adecuado se deja de atender de manera efectiva, la cultura de seguridad y aumenten los riesgos dentro de estas instalaciones, trabajadores activos y jubilados de esa instalación, en la carta dirigida a la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA), con sede en Viena; a la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO), en Atlanta; y a la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS), organismo regulador mexicano.

Este grupo y ex trabajadores han denunciado que la planta nuclear ha tenido fallos al operar fuera de límites permitidos, lo que conocen por la palabra técnica «Scram», un paro de emergencia activado de manera automática por el sistema de seguridad de las instalaciones, aunque los detalles de estos «Scram» están reservados por seguridad nacional.

Un «paro de emergencia» o «scram», es cuando los sistemas de control paran automáticamente el reactor, al detectar que se rebasan límites de operación. Puede ser por fallas eléctricas, nivel de agua, radiación, válvulas, etc. No significa accidente nuclear, pero sí que el sistema de seguridad actuó.

Investigadores de la UNAM y la Universidad Autónoma de Campeche han confirmado presencia de radionúclidos de cesio-137, cobalto-60 y estroncio-90 en zonas aledañas a Laguna Verde.

La Agencia de Sustancias Tóxicas de EE.UU. ASTDR, indica que es razonable suponer que individuos expuestos en forma aguda a cesio radiactivo podrían desarrollar algún tipo de cáncer.

El reporte BEIR VII de The National Academies establece que, a bajas dosis de radiación existe relación lineal entre exposición y desarrollo de cánceres.

Laguna Verde fue programada para operar durante 30 años, de manera que inicialmente solo trabajaría hasta 2030. Pero en 2020 y 2022 se hizo una reconfiguración y extendieron la vida útil de sus dos unidades de manera que ahora funcionarán hasta 2050 y 2055.

Las autoridades deben atender de inmediato las denuncias sobre la seguridad en la Central Nucleoeléctrica Laguna Verde, para prevenir incidentes de impacto catastrófico, mitigar riesgos a la salud pública por radiación ionizante y garantizar la tranquilidad de las comunidades cercanas, mediante transparencia institucional.

El marco legal y técnico recae principalmente en la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y en órganos reguladores independientes como la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS), quienes tienen la obligación de realizar diagnósticos precisos que descarten cualquier vulnerabilidad.